Cuatro indígenas mapuches encarcelados y procesados por el intento de homicidio de policías cumplieron el jueves cuarenta días en huelga de hambre en demanda de la anulación del juicio que condenó a dos de ellos a 12 años de prisión.

Los cuatro mapuches permanecen recluidos en la cárcel de la ciudad de Angol, a 600 kilómetros al sur, de esta capital. Dos de ellos, Daniel Levinao y Paulino Levipán, de 20 años, fueron juzgados y condenados a 12 años de prisión, mientras que los otros dos, los primos Eric y Rodrigo Montoya, esperan el juicio.

Los cuatro mapuches, además de otro que se encuentra en libertad provisional, fueron detenidos y acusados de homicidio frustrado y porte ilegal de armas durante un incidente con la policía en una comunidad indígena del sur del país, donde son frecuentes las protestas de los comuneros por la recuperación de las tierras.

"Es preocupante la situación de los cuatro pues ya están mostrando un deterioro físico, con insomnio, calambres y dolores musculares", dijo a la AP el vocero en Santiago de los cuatro huelguistas, Daniel Melinao, perteneciente a la organización Wente Winkul Mapu (Punto alto del cielo o de la tierra, en español).

Agregó en conversación telefónica que "ellos han sido víctimas de un juicio viciado y racista, que denunciaremos al relator especial para los pueblos indígenas de Naciones Unidas" James Anaya.

El relator ha visitado en algunas oportunidades el país y ha manifestado su preocupación por la situación de los mapuches y por la severa represión policial.

Sostuvo que la policía durante el juicio no pudo demostrar la acusación de intento de homicidio por el cual fueron condenados ni las lesiones que habrían sufrido los efectivos.

La sala penal de la Corte Suprema escuchó este jueves los alegatos de los abogados defensores de los mapuches en los que se pidió la anulación del juicio. A fines de mes el tribunal entregará su veredicto.

Pero mientras tanto los cuatro mantendrán su huelga de hambre en sus celdas de la cárcel de Angol, según señaló Melinao.

Las huelgas de hambre de mapuches han sido frecuentes en los últimos años y en algunos casos se han extendido hasta más de 80 días. Los anteriores ayunos han concluido luego de la intervención mediadora de prelados de la Iglesia Católica y de que las autoridades accedieran a algunas de sus demandas, como la no aplicación de una severa ley antiterrorista.

La empobrecida zona mapuche del sur del país es escenario frecuente de enfrentamientos de grupos encapuchados con policías, de ataques a latifundistas y del incendio de camiones madereros. Las autoridades aseguran que esas acciones son llevadas a cabo por una organización radical mapuche.

La recuperación de la tierras que les fueron arrebatadas durante la colonización del sur del país hacia fines del siglo XIX es la principal reivindicación de los mapuches, pero grupos más extremos demandan la formación de un nuevo estado.