El presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi animó el jueves a España y sus socios europeos a aceptar la oferta de la entidad para abaratar el precio del dinero que compran a préstamo e insistió que las condiciones que deberán ser satisfechas para recibir ayuda no tienen que ser punitivas.

Empero, Draghi dijo que depende de España la solicitud de ayuda.

El presidente del BCE dijo en una conferencia de prensa en Eslovenia que se ha dado "un avance importante" en España, y que varias medidas han sido "anunciadas, legisladas y adoptadas" en poco tiempo.

El BCE mantuvo además su tasa básica de interés para los 17 países de la eurozona en 0,75%, en su empeño de evitar el colapso financiero europeo.

En su reunión del 6 de septiembre, el BCE anunció que compraría cantidades ilimitadas de bonos soberanos para abaratar los intereses que deben pagar naciones como España e Italia. Para recibir ayuda del banco, un país debe solicitarla al Mecanismo Europeo de Estabilidad, y acordar reducir el gasto público y adoptar reformas fundamentales.

El presidente del gobierno español Mariano Rajoy no ha pedido ayuda internacional por temor de que a cambio le exijan a España duras medidas de austeridad.

Draghi dijo a los reporteros que las condiciones que tendrá que aceptar un país "no tienen por qué ser punitivas".

Empero, se negó a opinar sobre si España debe pedir ayuda o si podrá capear la situación sin créditos o compra de bonos. "La decision para iniciar este proceso depende enteramente de los gobiernos", agregó.

El banco ha aportado ya "un respaldo completo" con la propuesta de adquirir bonos, agregó.

El BCE, dijo Draghi, "ya hizo lo necesario" con la oferta de adquirir los bonos de los países en el mercado secundario, reduciendo sus tasas de interés, si los gobiernos acceden con los otros 16 países de la eurozona a adoptar medidas que mejoren sus finanzas.