El Superclásico de las Américas entre Argentina y Brasil, con jugadores que en su gran mayoría actúan en clubes de sus países, fue suspendido el miércoles por falta de luz sin que se haya jugado un solo minuto.

La energía eléctrica empezó a disminuir abruptamente apenas ambos equipos salieron a la cancha y tras casi una hora y media de espera el encuentro fue suspendido.

Los jugadores estuvieron peloteando alrededor de una hora dentro de la cancha; luego se fueron a los vestidores y como el problema no se solucionaba el partido fue suspendido ante unas 18.000 personas a los cuales por los altavoces del estadio se les prometió devolverles el dinero que pagaron por su boleto.

"Se esperó un tiempo prudencial y se suspendió el partido", dijo a la prensa Germán Lerche, secretario de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Brasil, con un penal de Neymar sobre la hora, ganó 2-1 el choque de ida y para el desquite no hay fecha.