Un nuevo proyecto de ley antiterrorismo revelado el miércoles por el gobierno francés ampliaría las ya duras leyes y buscaría disuadir a las personas de viajar al extranjero para recibir entrenamiento en campamentos terroristas, y está diseñado para impedir que se repita el ataque en el cual un islamista francés mató a siete personas.

En marzo, el joven francés extremista Mohamed Merah mató a siete niños judíos, un rabino y tres paracaidistas en un periodo de ocho días antes de morir en una confrontación con la policía. Merah aseguró tener vínculos con la red al-Qaida y dijo que había recibido entrenamiento en un campamento paramilitar islamista en Pakistán.

El proyecto daría nuevo poder al sólido arsenal legal francés para combatir el terrorismo al permitir a las autoridades llevar ante la ley a quienes acudan a campamentos de entrenamiento en el extranjero, incluso antes de que puedan realizar un atentado en Francia.

Esta medida "nos permitirá ir tras las personas que acuden a campamentos de entrenamiento terrorista en el extranjero, incluso si no han cometido ningún delito en territorio francés", dijo Najat Vallaud-Belkacem, vocera del gobierno.

La ley actual solamente permite que se acuse a ciudadanos franceses si los delitos que cometieron en el extranjero son penalizados de la misma manera como en Francia, y si las autoridades extranjeras señalan los delitos cometidos por ciudadanos franceses, si bien existen excepciones en casos como el turismo sexual o actividades mercenarias.

El presidente Francois Hollande dijo a los ministros que espera que el Parlamento aborde el proyecto de ley antes de que termine el año, dijo Vallaud-Belkacem.

El gobierno conservador del ex presidente francés Nicolás Sarkozy presentó una propuesta similar a principios de este año. Nunca fue aprobado debido a que la sesión parlamentaria fue suspendida por el proceso electoral, que ganó por Hollande y su partido socialista.