Los fiscales en Holanda pidieron el miércoles a los jueces confiscar poco más de un millón de euros (1,29 millones de dólares) en ganancias obtenidas por un empresario por la venta de sustancias químicas a Saddam Hussein, que el dictador iraquí convirtió en gas venenoso.

Una corte holandesa sentenció a Frans van Anraat por crímenes de guerra en 2005. Cumple una pena de 16 años y medio de prisión.

Los jueces dictaminaron que él fue el único proveedor para Irak de un químico llamado TDG, o tiodiglicol, usado para fabricar gas mostaza que luego fue liberado en un mortífero ataque contra rebeldes curdos.

Los fiscales indicaron el miércoles en un comunicado que la petición más reciente es una apelación después de que jueces ordenaron anteriormente el decomiso de una cantidad inferior.

Se desconoce si recuperarán las ganancias. Van Anraat asegura que gastó el dinero viajando de país a país tras la caída del régimen de Saddam.