El presidente Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney expondrán sus argumentos el miércoles por la noche en el primer debate presidencial, procurando el mandatario mantener su reducida ventaja sin cometer error alguno mientras Romney intenta exponer la debilidad de la política económica de los últimos cuatro años.

Y aunque los debates raramente son decisivos, pueden alterar el rumbo de la lid presidencial. Cinco semanas antes de los comicios, la atención del público ha comenzado a centrarse, las opiniones empiezan a concretarse y en algunos estados ha comenzado ya el voto por correo.

Los primeros debates no han sido favorables para los presidentes que buscan la relección, por lo que desde una perspectiva histórica sólo pueden ser neutros para Obama y esperanzadores para Romney en su encuentro del miércoles en Denver.

Obama es vulnerable y Romney intentará acorralarlo. El desempleo es, en los últimos 40 meses, superior al 8%, la economía crece a una ritmo del 1,7% dos años después de concluir oficialmente la recesión, y la ley del seguro médico firmada por el mandatario mantiene disgustada a la mayoría del electorado.

La consigna de Romney: el país no puede aguantar otros cuatro años con Obama en la Casa Blanca.

La consigna de Obama: el país estaría peor sin sus políticas y necesita cuatro años más para concluir el trabajo.

Pero también hay cierto sentido de urgencia para Romney.

"Quizá falten cinco semanas para las elecciones, pero el asunto quedará zanjado en tres semanas. Quizá en dos", indicó el asesor Michael Dennehy, que asesoró a John McCain en sus campañas presidenciales del 2000 y el 2008. "Así que se acaba el tiempo. Romney debe usar al máximo todas las oportunidades que tenga".

Un electorado dividido, un presidente con el viento a favor pese a impopulares políticas y la actuación titubeante de su rival modelan el primer debate de los tres que preceden a las elecciones generales. Empero, no es la primera vez que el electorado estadounidense ha presenciado esta situación.

En el 2004, el presidente George W. Bush obtuvo una ventaja de 7 a 8 puntos y el senador John Kerry no logró hundir a su oponente con el argumento de la presunta mala política exterior del gobierno de Bush. Pero Kerry fue declarado el ganador del primer debate y en pocos días recuperó terreno y empató a Bush en las encuestas.

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Jim Kuhnhenn está en Twitter como: http://twitter.com/jkuhnhenn

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Gráfico interactivo:

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