Jennifer García se presentó sola ante un juez con una pila de documentos legales en sus manos y respondió a preguntas sobre su vida personal.

La mujer ha fungido como su propia abogada en la corte familiar del estado en un caso de paternidad, mantenimiento infantil y visitas familiares que va y viene desde hace tres años. Sin embargo, representarse a sí misma en un tribunal frente a extraños aún la pone nerviosa.

"A veces tengo esta sensación en mi estómago porque uno nunca sabe qué dirá el juez", comentó esta madre soltera de 23 años, que tiene dos hijos.

García, de Hartford, es parte de un creciente grupo de personas que optan por representarse a sí mismos en las cortes civiles de la nación debido a que no pueden pagar los abogados, que suelen cobrar entre 200 y 500 dólares la hora.

Este fenómeno ha desbordado a los tribunales y provocó campañas para que los abogados cumplan con lo que el Colegio de Abogados de Estados Unidos considera su responsabilidad profesional: ofrecer servicios legales gratuitos a la gente que los necesita.

El incremento en la cantidad de gente que se representa a sí misma obedece en buena medida a la recesión, pues cada vez menos personas pueden costear los gastos de un abogado. Además, abundan las ejecuciones hipotecarias, cobranzas de deuda y bancarrota, dijeron jueces y abogados.

Según los jueces, la gente que se representa a sí misma provoca demoras en los procesos legales debido a que, por lo general, desconocen los puntos legales a argumentar o qué mociones interponer.

"Hay una crisis en este país", dijo John Levi, presidente de la junta de Legal Servicios Corp., organización de Washington que es la que más aporta al financiamiento de la asistencia jurídica gratuita civil para los pobres en Estados Unidos. "Los tribunales están llenos de gente que se presenta a ciegas, tratando de averiguar cuáles son sus derechos. Si usted es una persona de bajos ingresos con una necesidad legal, no es fácil conseguir ayuda".

Legal Services cuenta con un equipo de 58 miembros que trabajan gratuitamente y que incluyen jueces, abogados, decanos de escuelas de leyes y otros expertos legales.

En una época en que la demanda se incrementa, a LSC le han recortado sus fondos. El financiamiento del gobierno federal para LSC cayó 17% a 348 millones de dólares este año, en comparación con los 420 millones de dólares que tuvieron en 2010. LSC financia 135 grupos de ayuda legal en todo el país y atiende a unos 900.000 clientes al año, pero debe rechazar una cantidad similar de personas que buscan ayuda debido a falta de personal.

Menos del 20% de las necesidades legales de la gente de bajos ingresos son atendidas con la ayuda de servicios de abogacía gratuitos privados, dijo LSC.

Y se espera que la cantidad de personas con ingresos por debajo del 125% del nivel federal de pobreza — el ingreso límite para ser acreedor a ayuda legal gratuita — alcance este año los 66 millones, la cifra más alta de la historia. Una familia de cuatro integrantes que gana 125% del nivel federal de pobreza tiene ingresos de unos 28.800 dólares al año, según las cifras gubernamentales.

Varios estados reportaron altos porcentajes de casos civiles y familiares en los que al menos una de las partes se representa a sí misma. En Connecticut, 85% de los más de 45.000 casos familiares en el año fiscal de 2011 tuvieron al menos una de las partes representándose a sí misma.

El trabajo gratuito (llamado pro bono) de los grandes bufetes ha caído en los últimos años en medio de recortes de personal debido a la economía, de acuerdo con la edición de julio-agosto de la revista The American Lawyer. El promedio de horas pro bono por abogado en los grandes bufetes cayó a unas 54 el año pasado, un incremento del 12% en comparación con el 2009, reportó la revista.

Laurel Bellows, abogada de Chicago y presidenta del Colegio de Abogados de Estados Unidos (ABA, por sus siglas en inglés), dijo que las conclusiones de la revista van en contra del incremento de la tendencia pro bono que ella percibe. La ABA tiene varios programas pro bono, incluso uno que ayuda a familias militares.

"Las necesidades son extraordinarias", dijo Bellows respecto de los servicios pro bono. "No sólo está el nivel de pobreza de la comunidad, sino además en la clase media. Estamos en verdad muy orgullosos de nuestros abogados porque están redoblando esfuerzos y ayudan a más gente que lo necesita".

Según una encuesta de la ABA del año pasado, 75% de los abogados consideran que la gente que se representa a sí misma tiene más probabilidades de perder sus casos.

Los funcionarios de los tribunales dijeron que la recesión del 2007 al 2009 desató nuevas olas de ejecuciones hipotecarias, cobranza de deudas y bancarrotas, y dejaron a menos personas en condiciones de pagar a un abogado.

García, la madre de Hartford, manifestó que no puede pagar a un abogado. Luego de varias comparecencias en la corte, señaló que se empieza a sentir más cómoda representándose a sí misma.

Los sistemas judiciales estatales han tomado medidas para lidiar con las partes sin abogados, incluyendo la oferta de formularios legales, ayuda en internet y estableciendo centro de servicios en los tribunales para responder dudas. Algunos estados, incluyendo Illinois, Georgia y Arkansas, ofrecen formularios gratuitos que se pueden llenar en teléfonos de usos múltiples y que ayudan a los abogados a encontrar oportunidades como voluntarios.

Sin embargo, los funcionarios estatales intentan incrementar el trabajo pro bono para poder cubrir la demanda.

Nueva York será el primer estado en el país, a partir del año entrante, que exigirá a los abogados cumplir 50 horas pro bono como requisito para obtener una licencia para ejercer. La corte suprema del estado de Washington aprobó en junio una norma histórica que permite a personas que no son abogados ofrecer ayuda gratuita luego de recibir entrenamiento.

Por su parte, Sharonne Martin considera que Connecticut debería ofrecer defensores públicos para casos civiles, como lo hacen para casos criminales. Ella se ha representado a sí misma durante dos años en la corte familiar de Hartford y ahora trata de evitar que el padre de dos de sus tres hijos recobre la custodia completa de ellos.

"La presión es abrumadora", dijo Martin, de 28 años, sobre lo que es representarse a sí misma. "Simplemente mantenerse al día con el papeleo y estar organizada, es para tener un ataque de nervios. Ha sido difícil porque ... estás sola".