La alta volatilidad y la incapacidad para controlarla con las estrategias tradicionales son dos de los principales retos que deben enfrentar los inversionistas globales en este año y en los próximos, según una encuesta entre más de 400 inversionistas institucionales de todo el mundo.

La volatilidad, o los cambios bruscos en la rentabilidad de las inversiones, es uno de los desafíos de todo inversionista en estos tiempos, de acuerdo con la encuesta realizada por Natixis Global Asset Management, una de la 15 principales firmas globales de administración de activos que gestiona capitales por 711.000 millones de dólares.

La encuesta muestra las opiniones de los grandes gestores de dinero en todo el mundo, de firmas que, en promedio, administran activos por 23.000 millones de dólares cada una y que operan en todo el mundo.

Una de las conclusiones de la encuesta es que para más del 80% de los entrevistados, la volatilidad es un fenómeno en alza y que tiende permanecer en los mercados globales.

La volatilidad es la variación en los precios de un activo. Para mostrar su aumento, Natixis analizó el comportamiento del índice de acciones Standard and Poor's 500, que mide el comportamiento de las acciones de las 500 principales empresas de Estados Unidos. El resultado es que en la década entre 2001 y 2011 la volatilidad de este índice fue mayor a la de los 50 años anteriores.

Otra conclusión de la encuesta es que las estrategias de diversificación tradicionales han dejado de funcionar. El 67% de los encuestados indica que es necesario modificar el enfoque de diversificación de activos como forma para combatir la volatilidad de los mercados.

Tradicionalmente una forma de diversificar una inversión consiste en distribuirla e diferentes tipos de inversiones como acciones y renta fija. Sin embargo, esta estrategia solo funciona cuando las inversiones se comportan de forma diferente. Por ejemplo, si caen las inversiones en acciones, esto se podría compensar con aumentos en las otras inversiones.

En los últimos tiempos, no obstante, ha ocurrido que muchos más tipos de activos o inversiones se comportan de igual manera. Esto se dio especialmente durante la crisis económica de 2008 y 2009. Es decir, cuando se produjo una caída en los precios de las acciones, también cayeron los precios de otras inversiones como la renta fija y las inversiones inmobiliarias.

"Los inversionistas están buscando mejores opciones para administrar la volatilidad y el riesgo y por ello hemos percibido un movimiento hacia inversiones alternativas", dijo a AP Sophie del Campo, directora gerente de Natixis, para España, Portugal y América Latina.

Según Natixis, algunas de estas inversiones alternativas son, por ejemplo, los fondos de cobertura, fondos de inversión privada y de capital de riesgo (private equity y venture capital).

Según el 30% de los encuestados, la principal fuente de volatilidad o inestabilidad de los mercados es la crisis económica de Europa. Y para un 16%, la principal preocupación actual es que la recuperación global sea desigual. También es una preocupación para el 27% de los encuestados la desaceleración económica de China.

¿Cuál es la lección para los inversionistas individuales? Lo principal es que hay que adaptarse a los mercados inestables.

Por otro lado, la mejor forma de enfrentar la volatilidad actual y futura es mediante una estrategia de ahorro e inversión disciplinada y firme. Es decir, no se recomienda estar cambiando constantemente cada vez que hay giros o novedades grandes en la economía global.

"Aunque siempre hay muchos riesgos de que, por ejemplo, empeore la crisis europea, un error común de los inversionistas es el de ajustar sus carteras con base en lo que creen ocurrirá en el corto plazo, y no con base en una estrategia de largo plazo", dice Charles Rotblut, editor y vicepresidente de la Asociación de Inversionistas Individuales de Estados Unidos (AAII).