El gobierno de Estados Unidos empezó a enviar a los inmigrantes mexicanos deportados a la Ciudad de México en vez de trasladarlos sólo a las ciudades fronterizas.

La agencia federal de Inmigración y Protección de Aduanas explicó que el programa piloto comenzó el martes con la partida de 131 mexicanos. Los vuelos partirán dos veces por semana hasta el 29 de noviembre desde El Paso, Texas.

Los vuelos no son voluntarios, al contrario de una iniciativa anterior de deportación de mexicanos arrestados por la Patrulla Fronteriza durante el verano tórrido de Arizona.

El gobierno de Estados Unidos paga por los vuelos. El gobierno mexicano cubre los gastos para transportar la gente desde la capital hasta sus ciudades. Los deportados incluyen tanto los que tienen como los que carecen de antecedentes delictivos.

El experimento tiene lugar debido a que las ciudades fronterizas mexicanas se veían desbordadas por la cantidad de deportados.