La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la mexicana Alicia Bárcena, anunció el martes que tras un cuestionado informe sobre la pobreza entregado por el gobierno chileno ese organismo de Naciones Unidas no continuará colaborando tan directamente en la encuesta.

"Quisiéramos en realidad pasar a otra etapa en donde pudiéramos actuar como lo hacemos con otros países en donde nosotros asesoramos en sus mediciones", dijo Alicia Bárcena durante una rueda de prensa en la que entregó información sobre las expectativas económicas regionales para este año y el próximo.

Esa asistencia técnica no contempla en esos países tener ingerencia en el cálculo de las mediciones. Bárcena dijo que Chile es el único país con el cual la participación en la encuesta era más directa.

El presidente Sebastián Piñera y el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, informaron el 20 de julio que según una encuesta realizada en 2011 la pobreza en general disminuyó del 15,1% al 14,4% en tanto que la indigencia se redujo de 3,7% a 2,8%. El gobierno destacó esa disminución como resultado de las políticas aplicadas por las autoridades en sus dos primeros años en el poder.

Pero economistas hicieron reparos a la medición por la falta de entrega oportuna de los datos técnicos de la encuesta. Un medio electrónico también reveló los entretelones y el diferente procedimiento empleado tanto por la Cepal como por el gobierno.

Bárcena dijo que la Cepal entregó el 12 y el 18 de julio información que le permitió al ministerio establecer que la pobreza alcanza 15%, un nivel similar al de otra medición de 2009. Pero un documento con antecedentes técnicos aportados por funcionarios de gobierno que contenía una nueva pregunta, aceptado por Cepal, permitió reducir la pobreza a 14,4%.

La funcionaria precisó que Cepal no hace reparos a las informaciones entregadas por las autoridades.