Una iniciativa por internet ha recaudado 1,3 millones de dólares en seis semanas para restaurar un laboratorio que usó hace décadas el visionario científico Nikola Tesla.

El rival de Thomas Edison imaginó un mundo de electricidad gratuita y condujo experimentos a principios del siglo XX en su laboratorio Wardenclyffe en Shoreham, a unos 100 kilómetros (65 millas) al este de la ciudad de Nueva York.

Un grupo de voluntarios en esa zona de Long Island se esforzó durante casi dos décadas infructuosamente en recaudar dinero para adquirir la propiedad, hasta que encontró un benefactor inesperado hace pocas semanas. El caricaturista Matthew Inman, de Seattle, promovió una campaña de recaudación de fondos en su cibersitio, theoatmeal.com.

Horas después de colocar una solicitud en agosto en el sitio de recaudaciones Indiegogo.com, las donaciones empezaron a llegar por cientos de miles de dólares. El sábado ya se habían recaudado más de 1.300.000 dólares gracias a 33.000 donantes en Estados Unidos y un total de 108 naciones.

"Siempre me refería a Tesla como un héroe olvidado, pero con lo que ha ocurrido en internet en los últimos meses no estoy seguro de que siga siendo cierto", dijo Inman en un comunicado.

El director general de Indiegogo.com, Slava Rubin, dijo que era la campaña de recaudación de fondos más expeditiva de la compañía.

Jane Alcorn, presidenta del Centro de Ciencia Tesla en Wardenclyffe, no quiso discutir los planes del grupo para adquirir la propiedad debido a que los abogados investigan los detalles ambientales y otros que implicaría la compra.

Décadas después que Tesla abandonó el lugar en 1917, fue ocupado por una planta de procesamiento químico fotográfico. En 1993, las autoridades determinaron que las aguas subterráneas del lugar se habían contaminado con cadmio y plata. El propietario actual, AGFA Corp., con sede en Bélgica, que no tuvo que ver con la contaminación, trabajó durante años para descontaminar el lugar. Los reguladores estatales consideraron que la tarea quedó completada este año.

Además de la recaudación por internet, el centro de ciencia tiene también un subsidio estatal de 850.000 dólares para contribuir a la compra de la propiedad. Este año, el inmueble se ofrecía en 1,6 millones de dólares, pero un agente de bienes raíces dijo que la cifra era negociable. Todo dinero que sobre será utilizado para desarrollar un centro científico.