La fiscalía de Nueva York interpuso el lunes una demanda civil contra JPMorgan Chase & Co., donde acusa que el banco de inversión Bear Stearns perpetró un fraude masivo relacionado con trillones de dólares en activos respaldados por hipotecas que vendió antes de su colapso en 2008 y su subsecuente venta a JPMorgan.

La demanda es la primera que se presenta bajo el auspicio del RMBS Working Group, establecido por el presidente Barack Obama para investigar y procesar judicialmente posibles malas prácticas que contribuyeron a la crisis financiera.

Las hipotecas de alto riesgo se vendieron a personas con mala calidad crediticia. Muchas de ellas comenzaron a dejar de pagar sus préstamos cuando reventó la burbuja de la vivienda y sus seductoras tasas de interés se dispararon, lo que hizo que sus pagos fueran inasequibles.

Debido a que muchas de esas hipotecas fueron subdivididas y reprocesadas como valores que podían ser comprados y vendidos — conocidos como RMBS_, los ceses masivos de pagos provocaron enormes pérdidas a grandes bancos y otras firmas financieras de Estados Unidos, lo que ayudó a alimentar la debacle económica mundial.

El procurador general de Nueva York, Eric T. Schneiderman, acusa que Bear Stearns hizo creer a los inversionistas que los préstamos de su portafolio de RMBS, es decir títulos respaldados por hipotecas residenciales, fueron cuidadosamente evaluados y serían supervisados continuamente.

Schneiderman agrega que el banco no hizo ninguna de las dos cosas, lo que resultó en que los inversionistas compraran activos respaldados por hipotecas que los deudores no podrían pagar y cayeron en cartera vencida en grandes cantidades.