Durante una sensacional irrupción la temporada pasada, Jeremy Lin fue el único tema de conversación en Nueva York.

Sin embargo, ahora, los Knicks no quieren hablar más del popular armador.

Al encontrarse el lunes con la prensa, los Knicks pusieron énfasis en el equipo de veteranos jugadores que ensamblaron y que consideran capaz de pelear por el título de la NBA, en lugar del fenómeno que dejaron ir durante el verano.

Los directivos del equipo nunca se pronunciaron sobre la decisión de emular la oferta que Lin firmó con los Rockets de Houston en julio, y el lunes luego de apenas dos preguntas ante el gerente general Glen Grunwald y el entrenador Mike Woodson se les pidió una explicación.

"Está bien", arrancó Grunwald, antes de que Woodson, sentado a su izquierda en un podio, interrumpiera rápidamente.

"No voy a hablar sobre Jeremy Lin", dijo Woodson. "Creo que como equipo le deseamos lo mejor a Jeremy. Fue un proceso por el que atravesamos y fuimos capaces de conseguir un jugador con el nombre de Raymond Felton, uno con el nombre de Jason Kidd, (el argentino) Pablo (Prigioni) aquí. Son tres excelentes bases que creo que ayudarán a nuestro equipo".

"Como organización y entrenador, le deseo a Jeremy lo mejor. Este día es sobre, según yo, el equipo que armamos este verano y necesitamos enfocarnos en ello", sentenció.