El gobierno húngaro anunció que se propone prohibir las máquinas tragamonedas aduciendo que ha dejado a miles de familias en la ruina.

Según el proyecto presentado el lunes en el Parlamento, las tragamonedas serán permitidas únicamente en tres casinos del país. El número de dichas máquinas ha caído de unas 25.000 a 2.000 después que se quintuplicó el impuesto mensual a cada una, de 100.000 florines (450 dólares) a 500.000 florines (2.250 dólares).

El secretario de Estado Janos Lazar justificó la prohibición por los riesgos que representa la industria del juego de apuestas a la seguridad nacional, aunque sin dar más detalles.

Lazar dijo que la prohibición reducirá los ingresos por gravámenes en unos 30.000 millones de florines (135 millones de dólares). El gobierno piensa remplazar esos ingresos regulando y gravando las actividades de apuestas en internet.