El que fuera alcalde por muchos años de la norteña ciudad puertorriqueña de Barceloneta fue sentenciado a prisión el lunes por soborno.

Sol Luis Fontanes Olivo, que gobernó la ciudad de cerca de 25.000 personas durante más de dos décadas, lloró y dijo a la corte que estaba avergonzado de sus acciones al ser condenado a la pena máxima de 10 años de prisión.

Fontanes se declaró culpable en abril de soborno y obstrucción de la justicia. Después de que el FBI efectuó una investigación para detectar sobornos, fue acusado por pedirle 50.000 dólares a un desarrollador urbano que quería hacer una rezonificación de tierras en esa ciudad de la costa norte de Puerto Rico.

Fue acusado, junto con el director de planificación de la ciudad, de pedir 40.000 dólares en sobornos vinculados con la venta de tierras públicas.

Fontanes fungió como alcalde desde 1986 y buscaba reelegirse cuando fue detenido en febrero.