Tuvo todos los elementos para pasar a la historia como una gran epopeya deportiva.

El "milagro de Medinah", ya le están diciendo.

La espectacular victoria de Europa sobre Estados Unidos en la Copa Ryder tras una remontada de novela causó conmoción en el Viejo Mundo, sobre todo en España, la tierra del capitán del equipo, José María Olazábal, y del venerado Severiano Ballesteros, que fue la inspiración de esta gesta.

"Un milagro de los de Seve", resaltó el diario deportivo Marca de España, que reprodujo las palabras de Olazábal, "Esto va por él (Ballesteros).

Europa perdía 10-4 el sábado, pero recortó dos puntos la diferencia ese mismo día y dio vuelta la pizarra el domingo, imponiéndose 14,5 a 13,5 en Medinah, Illinois.

Ballesteros, quien falleción de un cáncer al cerebro en mayo del 2011, estaba en las bocas y los corazones de todos. Su imagen adornó las bolsas y camisetas de los europeos y los aficionados corearon su nombre hasta entrada la noche. Los jugadores lucieron pantalones azules y camisetas blancas, el uniforme preferido del español.

El lunes todo el mundo seguía hablando de él y el tenista Rafael Nadal comentó que había sido un triunfo "épico".

"Lo que sucedió ayer trascendió el deporte. Lo que logró este grupo de individuos fue increíblemente difícil", expresó Iván Ballesteros, sobrino de Severiano y vicepresidente de la Fundación Seve Ballesteros, en declaraciones a la Associated Press. "Queremos agradecerle a José María por recordar a Seve no solo esta semana sino por mantener siempre su memoria vida".

La prensa británica, ya de por sí abrumada por los éxitos deportivos de este año, incluidos los Juegos Olímpicos, añadió otra joya a su corona.

"Después de Londres 2012, de Bradley Wiggins, Andy Murray y todo lo demás, era hora de un tropiezo. Pero este año no es capaz de ofrecer un drama vacío, aburrido", proclamó el diario Daily Telegraph.

Gran Bretaña fue la que más aportó a la victoria, comenzando con el triunfo de Luke Donald sobre Bubba Watson en el primer single y siguiendo con las ajustadas series que ganaron Rory McIlroy y Lee Westwood.

Justin Rose derrotó a Phil Mickelson con un birdie en el 17mo hoyo que fue tal vez el momento clave de la remontada. Ian Poulter comenzó la arremetida europea con cinco birdies seguidos en el último duelo de fourballs del sábado, que dejó la pizarra 10-6.

McIlroy dijo que Poulter, quien ganó cuatro puntos, era "el Seve de la era moderna".

Fue un alemán, Martin Kaymer, el que aseguró la victoria al embocar un putt en el hoyo 18 que le permitió derrotar a Steve Stricker el domingo.

"Nunca sentí nada así. Es algo que jamás olvidaré, que le contaré a mis nietos", expresó Kaymer.

Aludiendo a los problemas económicos que padece Europa, el Irish Times escribió: "Martin Kaymer, un alemán simpático, le dio a Europa un enorme plan de rescate que contribuyó a la remontada más insospechada en la historia de la Copa Ryder".

Olazábal no pudo contener las lágrimas el domingo por la noche, cuando le dedicó el triunfo a su gran amigo y compañero de luchas Ballesteros.

"Si alguien tiene que escribir un guión, este sería el ideal", expresó. "Para que todo se diera así, no hay duda de que Seve tuvo algo que ver".