El canciller sirio Walid al-Moallem acusó el lunes a algunos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU de respaldar el "terrorismo" en su país, en un ataque claramente dirigido a Estados Unidos y sus aliados que apoyan a la oposición.

Al-Moallem le dijo a la Asamblea General que la paz en su país requiere que Turquía, Arabia Saudí, Qatar, Libia y otros dejen de suministrar armas, financiamiento y apoyo a la oposición. También aludió a un vídeo antiislámico que provocó manifestaciones violentas en el mundo musulmán.

"Este terrorismo que es apoyado desde el exterior viene acompañado de provocaciones mediáticas sin precedentes, basadas en encender el extremismo religioso patrocinado por países bien conocidos en la región que facilitan el flujo de armas, dinero y combatientes a través de las fronteras de algunos países vecinos", dijo.

Al-Moallem instó a una solución política y un diálogo liderado por Damasco para acordar una hoja de ruta a "una Siria más pluralista y democrática". Invitó a la oposición a "trabajar juntos para detener el derramamiento de sangre siria".

Radwan Ziadeh, portavoz del principal grupo de oposición, el Consejo Nacional Sirio, dijo que era imposible creer que los llamamientos al diálogo político fueran auténticos.

"Está convocando al diálogo al tiempo que su fuerza aérea ataca a la población civil en cada ciudad", dijo Ziadeh. "Es un mentiroso que representa la propaganda del régimen de Assad", añadió.

El portavoz puso en entredicho las afirmaciones del ministro de Exteriores sirio en el sentido de que los yihadistas estaban liderando la lucha contra el régimen de Assad.

Las grandes potencias del Consejo de Seguridad están profundamente divididas sobre el conflicto sirio que inició hace 18 meses. Rusia y China, principales patrocinadores del presidente sirio Bashar Assad, han vetado tres resoluciones de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia que apoyaban a la oposición y pedían la dimisión de Assad.

Al-Moallem insistió en que algunos países están interfiriendo en los asuntos internos de Siria.

"Escuchamos los llamados desde esta tribuna, y desde otras plataformas, algunos llamados de aquellos que no conocen los hechos o tal vez los ignoran, o también de aquellos que son accionistas de exacerbarlos, que invitan al Presidente de la República Arabe Siria a renunciar", dijo. "Esta es una injerencia flagrante en los asuntos internos de Siria y la unidad de su pueblo y su soberanía".