Agentes dominicanos detuvieron a 15 personas, entre ellos varios militares, 5 extranjeros y el propietario de una línea aérea, acusados de formar una banda dedicada a acondicionar aeronaves para usarlas en el trasiego de cocaína desde Sudamérica.

"Esta estructura llegó a penetrar en los controles aeroportuarios y logró reclutar a militares de diferentes rangos y a civiles" que trabajaban en los aeropuertos, dijo en conferencia de prensa Rolando Rosado Mateo, jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

La banda usaba como centro de operaciones el aeródromo del poblado montañoso de Constanza, 150 kilómetros al noroeste de la capital.

El oficial detalló que el grupo equipaba y acondicionaba las avionetas para darles mayor capacidad de vuelo y de combustible a fin de enviarlas a la zona de Apure, en la frontera de Venezuela con Colombia, para que narcotraficantes sudamericanos las usaran en el trasiego de grandes cargamentos de cocaína hacia Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos.

Entres los 15 detenidos se encuentran 4 militares y Rafael Rosado Fermín, propietario de la línea aérea dominicana Caribair, que además de sus rutas comerciales a Haití y varios destinos de República Dominicana, ofrece servicios chárter a otras islas del Caribe.

También fueron detenidos dos estadounidenses, un puertorriqueño, un venezolano y un piloto de Bahamas, quien llevaría en los próximos días una de las avionetas recién equipadas a Curazao.

Todos los detenidos comparecieron ante un tribunal a fin de formalizar su arresto.

Como parte de la investigación, las autoridades confiscaron durante el fin de semana seis aeronaves y un número no determinado de inmuebles residenciales y comerciales en diferentes ciudades del país "valorados en decenas de millones de dólares", aseguró Rosado Mateo.

La DNCD realizó las detenciones y confiscaciones luego de que una de las avionetas equipadas por los supuestos miembros de la banda se estrelló el pasado 27 de septiembre en una zona montañosa sólo minutos después de despegar del aeródromo de Constanza. En el accidente murieron los dos tripulantes: el piloto y un agente encubierto que participaba de la investigación para determinar los vínculos de la banda con el narcotráfico, dijo el jefe de la policía, José Armando Polanco.

Rosado Mateo explicó que la investigación para desmantelar a la banda comenzó a finales del 2011 con apoyo de la agencia antinarcóticos estadounidense DEA.

En octubre de 2011, un avión The Beech King Air B200 de 11 asientos y matrícula estadounidense N-871C fue robado del aeropuerto internacional La Isabela-Joaquín Balaguer, al norte de Santo Domingo, y dos días después fue hallado en el estado de Apure, en Venezuela, con rasgos de que había sido usado por narcotraficantes.