El presidente Hugo Chávez presenció el viernes el lanzamiento del segundo satélite fabricado en China, con el cual esta nación sudamericana espera contar con información oportuna que permita desde estimar la productividad de cultivos hasta evaluar daños ambientales.

El satélite, llamado VRSS-1 Francisco Miranda, en honor al prócer y precursor de la independencia sudamericana, fue lanzado desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jinquán en la provincia de Gansu, en noroeste de China, portando el satélite de 880 kilos.

Eran las 12.14 horas del sábado en China y las 23:42 del viernes en Venezuela (0312 GMT), momento en que Chávez, acompañado de sus ministros y una de sus tres hijas, se encontraba en el palacio presidencial de Miraflores de Caracas.

En ese lugar presenciaron el lanzamiento por televisión, en la que se vio una luminosa columna de fuego que cubrió la plataforma y luego el cohete Larga Marcha (CZ-2D) se elevó y desapareció en el despejado cielo del desierto de Gobi en China. Chávez aplaudió con entusiasmo tras el anunció oficial de que el "lanzamiento ha sido totalmente exitoso".

"Estamos muy felices, estamos observando la historia... Venezuela se ha puesto en la vanguardia de está nueva historia", dijo Chávez en declaraciones televisivas. El mandatario ha dicho que con la operatividad de los satélites, los venezolanos "estamos recuperando nuestro derecho soberano sobre el espacio ultraterrestre".

"Quiero felicitarlos a todos los que han hecho esto posible", indicó Chávez el viernes.

"Esto es un gran salto adelante, hay que resaltar que sólo en revolución es esto posible. El satélite es producto de ese hermanamiento chino-venezolano, viene del Fondo de Financiamiento Chino-Venezolano", destacó el gobernante. "¡Exito total... Viva Venezuela, Viva China!".

El lanzamiento es reflejo de la amplia cooperación y el dinámico intercambio comercial bilateral. China se ha convertido rápidamente en el mayor prestamista extranjero de Venezuela, con más de 36.000 millones de dólares en créditos en los casi 14 años de mandato de Chávez, y que Caracas salda mayoritariamente con envíos de petróleo.

Venezuela ha intensificado sus relaciones diplomáticas y comerciales con China como parte de la estrategia del gobierno de Chávez para diversificar su cartera de clientes y reducir la dependencia de las ventas de crudo a Estados Unidos, que sigue siendo su principal comprador, pese a las tirantes relaciones entre Caracas y Washington.

El ministro para la Ciencia, Tecnología e Innovación, Jorge Arreaza explicó el viernes en declaraciones difundidas por la televisión estatal, horas antes, que el satélite está pensado con propósitos pacíficos y podría ayudar en la detección temprana de desastres naturales, además de aportar información sobre cuencas, ríos, minería ilegal y cuidar de las fronteras.

Se informó que 17 minutos después del lanzamiento, el dispositivo alcanzó una altura de 639,5 kilómetros, para ubicarse en la órbita precisa, desplegar sus paneles de energía, ajeno a cualquier tipo de perturbación.

Con una vida útil estimada de 5 o 6 años, el satélite heliosincrónico, girará alrededor de la tierra 14 veces al día. Se estima que capturará 350 imágenes diarias, unas 127.750 al año, que facilitarán la consolidación de un inventario de imágenes "que necesitamos" para los más variados usos.

Agregó que las imágenes recolectadas permitirán además la clasificación detallada de los suelos de todo el país y la posibilidad de tener una cartografía detallada del territorio venezolano.

El satélite tiene un costo de 140 millones de dólares, que incluye la puesta en órbita y la capacitación del personal venezolano.

El lanzamiento se produjo casi tres años después del lanzamiento del primer satélite venezolano, el cual tiene como propósito permitir la cobertura en telecomunicaciones, particularmente en regiones aisladas, como la casi totalidad de los estados Delta Amacuro, Amazonas y el sur del estado Bolívar que entonces no contaban con sistemas de comunicaciones comerciales.

El costo de ese primer satélite fue de 241 millones de dólares. También requirió una inversión adicional de 165 millones de dólares para la construcción de dos estaciones de control en el estado central de Guarico y otra auxiliar en el suroriental estado Bolívar.