El Banco de España advirtió el miércoles que el país se encuentra en una profunda recesión, un día después de los enfrentamientos que ocurrieron en Madrid entre la policía y los manifestantes, siendo arrestadas unas 38 personas y 64 resultaron heridas.

Las manifestaciones del martes por la noche contra las medidas de austeridad del gobierno ponen en relieve la magnitud del descontento que hierve en un país que sufre su segunda recesión en tres años y una tasa de desempleo de casi 25%.

Luego de los choques y de la advertencia del banco central de la que economía sigue contrayéndose "significativamente", los mercados financieros se están poniendo más nerviosos. El índice IBEX de la bolsa de Madrid estaba abajo 2,3%, mientras que el rendimiento en el bono a 10 años se acercó de nuevo al 6%.

El martes, miles de personas — unas 6.000, de acuerdo con las autoridades — se congregaron ante el edificio del parlamento en el centro de Madrid. Más de 1.000 policías antimotines bloquearon el acceso al edificio, obligando a los manifestantes a atestar las avenidas contiguas. La policía arremetió con batones contra los manifestantes en las primeras filas de la marcha, y algunos participantes derribaron barricadas y le lanzaron piedras y botellas a los policías.

Protestas menores atrajeron el martes a centenares de manifestantes en Barcelona y Sevilla.

Los manifestantes demandan nuevas elecciones, diciendo que las severas medidas de austeridad son prueba de que el gobernante Partido Popular engañó al electorado para resultar electo en noviembre pasado.

Líderes de las protestas dijeron en su portal en la internet que realizarían una nueva marcha el miércoles.

Una vocera de la Policía Nacional dijo el miércoles que 27 de los heridos eran policías. La mujer habló a condición de mantenerse anónima.