Un equipo internacional de arqueólogos anunció hoy el descubrimiento en Alemania de los restos de un importante taller de objetos de marfil de mamut de al menos 35.000 años de antigüedad en buen estado de conservación.

El hallazgo de este taller, cerca del municipio de Breitenbach (centro de Alemania), constituye un hito, ya que se trata de los primeros restos atribuidos al hombre moderno, entonces cazador-recolector, en los que se constata un uso especializado del espacio.

"El descubrimiento de Breitenbach muestra que la planificación del espacio del hombre moderno tenía estrictas reglas desde el principio", explicó Olaf Jöris, líder del equipo científico y miembro de la asociación científica Monrepos.

Ésta, agregó Jöris en un comunicado, es "una diferencia fundamental" del hombre moderno o de Cro-Magnon, con el comportamiento del hombre de Neandertal, que se extinguió hace unos 40.000 años.

Los expertos de Monrepos consideran que éste es el primer vestigio donde ha quedado demostrada una planificación espacial coordinada dentro de una sociedad humana primitiva.

Además, indican que no se puede desdeñar la influencia de esta planificación espacial de los primeros hombres modernos en la distribución de los espacios en las sociedades contemporáneas.

Desde el principio de las excavaciones, los arqueólogos encontraron "una gran concentración de piezas de marfil de mamut" con indicios de haber sido trabajadas a mano por especialistas, señaló Monrepos en su nota.-EFE