El primer ministro de Nueva Zelanda, John Key, anunció hoy que ordenó que se investigue si los servicios de inteligencia de su país interceptaron de manera ilegal información en el caso contra el fundador de Megaupload, Kim Dotcom.

La pesquisa, a cargo del un organismo independiente, determinará si la Oficina Gubernamental de Seguridad en las Comunicaciones (GCSB, siglas en inglés) violó la ley cuando colaboró con la Policía neozelandesa en el operativo realizado en enero pasado en la mansión de Dotcom, a las afueras de Auckland.

Key explicó hoy que el mismo director de la GCSB le informó de este supuesto acto ilegal el pasado 17 de septiembre, ocho meses después de que Dotcom fuera detenido junto a tres ejecutivos de Megaupload en ese operativo internacional orquestado por Estados Unidos, según la agencia local APNZ.

Esa intervención desencadenó además el cierre Megaupload, la congelación de las cuentas y confiscación de los bienes del informático alemán y otras detenciones en Europa de cara a un juicio en Estados Unidos por presunta piratería informática.

Key manifestó hoy que la Fiscalía neozelandesa ya ha informado al Tribunal Superior del país, a cargo del caso contra Megaupload, que la GCSB actuó ilícitamente al ayudar a la Policía a localizar a ciertos individuos, sin los permisos necesarios, para permitir que se emitan las respectivas órdenes de captura.

El primer ministro se negó hoy a dar más detalles porque el caso está en manos de la justicia, pero remarcó que se espera que siempre "los servicios de inteligencia actúen en el marco de la ley porque sus operaciones dependen de la confianza pública".

Poco después de enterarse del anuncio, Dotcom publicó un tuit diciendo que él se siente "en la vida real" como "un villano de James Bond" en un "guión de un thriller sobre derechos de autor escrito por Hollywood y la Casa Blanca".

La semana pasada el Tribunal de Apelaciones dejó listo para sentencia su decisión sobre si el Gobierno de Estados Unidos debe dar a Dotcom acceso o no a la evidencia decomisada durante el operativo de enero pasado.

Dotcom y los tres ejecutivos de Megaupload detenidos en Nueva Zelanda esperan bajo libertad condicional el inicio del proceso de extradición requerido por Estados Unidos que está previsto para marzo próximo.

A Megaupload se le atribuye haber causado más de 500 millones de dólares (385 millones de euros) en pérdidas a la industria del cine y de la música al transgredir los derechos de autor de compañías y obtener con ello unos beneficios de 175 millones de dólares (135 millones de euros).