La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, exhortó hoy a Argentina a que mejore la calidad de los datos estadísticos que proporciona a la organización, en los próximos tres meses, si no quiere ver la "tarjeta roja", o "declaración de censura" por parte del FMI.

"A los argentinos les gusta mucho el fútbol", dijo Lagarde en una conferencia en el Peterson Institute de Washington.

"Teníamos que escoger entre la tarjeta amarilla y la tarjeta roja", añadió. "Escogimos la tarjeta amarilla, y dimos tres meses más antes de la declaración de censura. Si no hay progresos, sacaremos la tarjeta roja".

La directora gerente del Fondo se refería así al reciente comunicado del organismo que otorgaba a Argentina un último plazo de tres meses, hasta el 17 de diciembre, para mejorar la calidad de los datos oficiales que envía al FMI sobre el Índice de Precios en la provincia de Buenos Aires (CPI-GBA) y el Producto Interior Bruto (PIB).

"La calidad y la integridad de los datos es fundamental para nosotros. Por eso, estoy determinada a tener los datos correctos, si tenemos fallos, tratamos de solucionarlos", agregó ante las preguntas de los periodistas.

Asimismo, expresó su esperanza de que Argentina "evite la tarjeta roja, pero si los datos no son los adecuados, si no están a la altura de los niveles requeridos, sacaremos la roja".

"Todos los jugadores son los mismos, también los argentinos", indicó Lagarde.

Según los estatutos del FMI, "si un país miembro no cumple en la aplicación de las acciones especificadas por el Directorio Ejecutivo antes del final del plazo, el director gerente del organismo puede recomendar y el Directorio Ejecutivo decidir emitir una declaración de censura".

Posteriormente, y si siguen sin cumplirse las exigencias del Fondo, el Directorio Ejecutivo podría declarar al país inelegible para disponer de los recursos del organismo internacional.

En último término, Argentina, miembro del Grupo de los 20, podría acabar siendo obligada a una "retirada" del FMI.

El FMI ha reiterado que los datos oficiales argentinos sobre inflación y producto interior bruto (PIB) difieren notablemente de los que manejan analistas privados y es necesario que sean de más calidad.

Desde hace meses, el organismo mantiene contactos con Argentina para que esos datos se adapten a los estándares de la institución.