El ministro de Defensa de Costa de Marfil, Paul Koffi Koffi, aseguró hoy a la televisión maliense ORTM que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) había alcanzado un acuerdo con Mali para el despliegue de tropas de África Occidental.

Estas declaraciones del ministro de Costa de Marfil se producen un días después de su visita a Bamako donde discutió las condiciones de un despliegue militar en Mali para ayudar a la liberación del norte del país, en manos de grupos islamistas radicales desde el pasado junio.

"Esta visita ha permitido a la CEDEAO y a Mali diseñar un acuerdo sobre el despliegue de fuerzas de África occidental", dijo Koffi, antes de indicar que el centro de operaciones de este contingente africano estará en Bamako "para una mejor coordinación de la operación".

"Las tropas de la CEDEAO no son tropas extranjeras y estamos en fase de desplegarlas", agregó el responsable de defensa marfileño.

En un comunicado difundido anoche, el Ministerio de Defensa de Mali informó de la creación de dicho "centro de coordinación de operaciones" en Bamako, donde, tal y como subraya la nota, no se desplegarán unidades de combate ya que, según el ministerio, "asegurar las instituciones" es una cuestión de los servicios de seguridad malienses.

Las autoridades malienses han insistido que un centenar de personas ocupará dicho centro de operaciones de una manera "discreta".

Una fuente de la CEDEAO en Bamako explicó a Efe que algunos expertos estarán alojados en la base militar de Koulikoro, situada a unos 60 kilómetros de Bamako.

El pasado viernes, el Consejo de Seguridad de la ONU pidió a la CEDEAO que le transmita un plan "factible y razonable" para autorizarle a desplegar una fuerza militar en Mali en su intento por ayudar al Gobierno a recuperar el control del norte del país.

El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas exhortó a la CEDEAO a intensificar sus contactos "para preparar opciones detalladas para el despliegue de una fuerza regional en Mali" y mostró su "disposición" a estudiar esa idea siempre y cuando sea "una propuesta factible y razonable".

Ese mismo día, el presidente m de Mali, Doincounda Traoré, reiteró su apuesta por el diálogo entre todas las partes, y subrayó que las prioridades deben ser "la reconquista del norte, la organización de elecciones y el fortalecimiento del Ejército".

"Soy consciente de que soy el presidente de un país en guerra. Y haremos la guerra si es necesario. Nosotros queremos dialogar, pero igualmente nos preparamos para combatir", dijo en un discurso.

Las provincias septentrionales de Gao, Kidal y Tombuctú, que ocupan un territorio de unos 850.000 kilómetros cuadrados, están controladas desde el pasado junio por grupos radicales islámicos determinados a aplicar la ley islámica de la manera más rigurosa.