La Comisión Europea dejó hoy abierta la puerta a la posibilidad de basar los índices de referencia para los tipos de interés como el Libor y Euribor en transacciones reales para aumentar la transparencia y evitar manipulaciones, tras el escándalo destapado en el caso del banco británico Barclays.

"Es una opción seria mirar índices basados en transacciones reales", señaló el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, en una audiencia pública del Parlamento Europeo sobre la manipulación de esas referencias para el mercado y la respuesta para evitar que se repitan esos malos comportamientos.

El Euribor y el Libor son índices calculados a partir de los datos suministrados diariamente por una muestra de bancos comerciales y sirven para calcular los créditos interbancarios, las hipotecas o los préstamos de tarjeta de crédito.

"En este momento de crisis, la integridad y transparencia de los mercados es más importante que nunca. No se pueden tolerar manipulaciones porque tienen costes directos en la vida cotidiana de los ciudadanos y las empresas", dijo el comisario.

De la misma opinión que Barnier respecto a la necesidad de que índices como el Libor tomen de partida transacciones reales observables es el presidente de la Comisión de Negociación de Futuros de EEUU (CFTC, en sus siglas en inglés), Gary Gensler.

"Creo que para que los índices de referencia para cualquier futuro (...) puedan ser fiables y tener integridad deben ser vinculados a transacciones reales y observables", indicó Gensler a través de una vídeoconferencia desde Washington.

El presidente de la CFTC puso sobre la mesa la opción de suplir el Libor: "La pregunta es si el Libor puede ser regulado suficientemente o si se trata de una circunstancia en la que es mejor reemplazarlo con tipos basados en transacciones observables".

Barnier había destacado precisamente "la importancia de actuar a nivel global" en la lucha contra la manipulación de esos índices.

Por otro lado, el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, destacó la importancia para su departamento de la lucha contra la manipulación de información, así como contra la desregularización que llevó a "un capitalismo de casino" en los mercados financieros en los inicios de la crisis.

Resaltó la investigación abierta por su gabinete contra Thomson Reuters por supuesto abuso de posición dominante con su servicio de información financiera en tiempo real.

El Ejecutivo comunitario sigue las pesquisas antimonopolio para cerciorarse de que la manera en que el grupo canadiense de información gestiona los llamados "códigos de instrumentos financieros Reuters" (RIC, en sus siglas en inglés) no afecta negativamente a la libre competencia.

La Comisión Europea (CE) y otras autoridades reguladoras y de competencia del Reino Unido y EEUU investigan la presunta manipulación del Euribor (el más empleado en España para calcular las cuotas de las hipotecas), el Libor o el tokiota Tibor.

Al seminario en la Eurocámara también fueron invitados expertos del sector como Daniel Doctoroff, director general del gigante de información financiera Bloomberg, o Thierry Philipponnat, secretario general del lobby financiero Finance Watch.

Doctoroff apuntó que un nuevo régimen transparente de los índices de referencia, "un Libor tipo B", podría ser "un acicate para productos financieros nuevos".

El directivo de Bloomberg pidió una supervisión eficaz por parte de los instituciones públicas y los participantes en el mercado.

El experto de Finance Watch, por su parte, apuntó que los datos con que contribuyen los bancos para elaborar los tipos que rigen en los créditos interbancarios "deberían ser controlados por supervisores y no por instituciones privadas".

Asimismo, pidió que la nueva directiva de la CE contenga penas individuales para los responsables de la manipulación de índices, en vez de limitar las sanciones a multas para las empresas.

El Ejecutivo comunitario abrió el 5 de septiembre una consulta con los agentes del sector con vistas a un posible marco regulador sobre la elaboración y el empleo del Euribor o el Libor.

Barnier propuso el pasado 25 de julio tipificar como delito la manipulación de estos índices de referencia y castigar incluso con penas de cárcel los casos más graves, con el fin de evitar nuevos escándalos como el destapado recientemente en Reino Unido.

La gota que hizo colmar la paciencia de Bruselas y decidirse a regular los índices de referencia fue el escándalo que salpicó a varios bancos británicos, principalmente Barclays, por manipular el Libor y el Euribor entre 2005 y 2009 y por el que los reguladores británico y estadounidense multaron a Barclays con 290 millones de libras (unos 360 millones de euros).