Japón y China mantendrán contactos esta semana para intentar frenar la escalada de tensión por las islas Senkaku/Diaoyu, foco de una disputa territorial que hoy desató nuevas protestas de Tokio por la entrada de tres patrulleras chinas en aguas del pequeño archipiélago.

El viceministro japonés de Exteriores, Chikao Kawai, viajará este lunes a Pekín para reunirse mañana con su homólogo chino, Zhang Zhijun, en un intento de relajar las tirantes relaciones bilaterales, informó a Efe una portavoz de la cancillería en Tokio.

El viaje de Kawai, que en principio será de apenas 24 horas, tendrá lugar después de que medios chinos anunciaran ayer el envío a Japón de una delegación diplomática, aunque por ahora las autoridades niponas "no tienen confirmación" de ese viaje, aseguró la portavoz.

El propio Kawai fue hoy el encargado de transmitir por teléfono una protesta al embajador chino en Japón, Cheng Yonghua, por la "intrusión territorial" de varias patrulleras chinas en aguas de las islas en disputa.

Tres barcos chinos de vigilancia entraron a primera hora de hoy en las aguas que rodean las Senkaku/Diaoyu y permanecieron allí durante varias horas antes de alejarse, según fuentes de la Guardia Costera nipona citadas por la agencia Kyodo.

Se trata de la tercera ocasión en que patrulleras chinas entran en aguas que Japón considera suyas desde el pasado 11 de septiembre, cuando el Gobierno de Tokio adquirió el territorio de tres de las conflictivas islas de manos de su propietario nipón.

Ello desató protestas diplomáticas de China y Taiwán -que también reclama el archipiélago- y reavivó el sentimiento antijaponés en China, con una ola de manifestaciones y agresiones contra establecimientos del país vecino.

En medio de la tensión, Pekín anunció ayer su decisión de aplazar hasta nueva orden la ceremonia para conmemorar el 40 aniversario de la normalización de las relaciones diplomáticas con Japón, previstos para esta semana, algo que el Gobierno nipón consideró hoy "muy decepcionante".

Japón, por su parte, todavía "no ha cerrado" la situación de las actividades que tenía inicialmente programadas para finales de esta semana con motivo de ese aniversario, detalló a Efe la portavoz de Exteriores.

Quien sí confirmó hoy el aplazamiento de su viaje a China fue una delegación de la Asociación Económica Japón-China, que tenía previsto enviar a una veintena de empresarios en el marco de la tradicional visita que realizan cada año a Pekín desde 1975.

Así, a la capital china viajarán solo el presidente de la Federación de Empresas de Japón, Hiromasa Yonekura, y el presidente honorario de Toyota Motor, Fujio Cho, para mantener encuentros a pequeña escala con oficiales chinos el próximo jueves.

En medio de este escenario, unos 75 pesqueros partieron hoy del puerto taiwanés de Suao hacia las islas de la discordia a fin de reivindicar sus derechos de pesca y la soberanía taiwanesa.

Se espera que los pesqueros, en los que también viaja un grupo de periodistas, se encuentren mañana a unas 20 millas náuticas (37 kilómetros) al suroeste del archipiélago y allí se dividan en grupos para rodearlo en señal de protesta, aunque sin llegar a desembarcar.

Los pescadores de Taiwán, que conocen estas islas como Tiaoyutai, temen que el hecho de que Japón las haya "nacionalizado" les impida faenar en aguas cercanas, algo que han hecho durante años.

Situado en el Mar de China Oriental, el conflictivo archipiélago está integrado por cinco islas principales y tres islotes menores con una superficie total de menos de 7 kilómetros cuadrados.

Deshabitado desde la II Guerra Mundial, la única construcción en el lugar es un faro vacío en la isla de Uotsuri (Diaoyu Dao para China), la mayor de las que lo integran.

A finales de 1960 los científicos apuntaron a que sus aguas podían albergar ricos recursos en gas y petróleo, lo que reavivó el interés de las tres partes en discordia por ese territorio.