El gobierno griego ha desmentido hoy la veracidad de un artículo del semanario 'Der Spiegel' en el que, citando fuentes de la troika, asegura que el déficit presupuestario griego asciende a 20.000 millones de euros y no a los 13.500 millones que se vienen manejando hasta ahora.

"Esa cifra nunca ha estado encima de la mesa", explicó a EFE una portavoz del Ministerio de Finanzas heleno.

La misma fuente explicó que el déficit que la troika (Comisión Europea, BCE y FMI) exige cubrir a Grecia a cambio del nuevo tramo de ayuda financiera es de 13.500 millones de euros.

"De ellos, 11.500 millones se ahorrarán a través de recortes y los restantes 2.000 a través de la lucha contra la evasión fiscal y la reforma financiera", añadió, sin querer dar más detalles sobre dicha reforma ya que aún está en discusión entre los socios de gobierno.

Actualmente, la troika y Grecia negocian una nueva ronda de recortes que debería ser presentada en la reunión del Eurogrupo del próximo 8 de octubre y ratificada en la cumbre europea del 18 del mismo mes.

La troika debe presentar en las próximas semanas un informe positivo para que los socios europeos accedan a conceder a Grecia el nuevo tramo, por valor de 31.500 millones de euros, del rescate financiero acordado en primavera por un monto de 130.000 millones.

Sin embargo, las negociaciones no están siendo fáciles en Atenas ya que el gobierno tripartito heleno -y especialmente sus socios progresistas Pasok y Dimar- no ven con buenos ojos los nuevos recortes en salarios públicos y pensiones.

El diario liberal 'Kathimerini' atribuye estas dificultades a la "dura" postura del representante del Fondo Monetario Internacional (FMI), Poul Thomsen, quien, según su información, ha rechazado la posibilidad de llevar a cabo medidas de ahorro sustitutivas de los recortes en salarios y pensiones, insistiendo en su necesidad.

Según fuentes gubernamentales citadas por ese rotativo, Thomsen además dijo que no estaba conmovido en absoluto por la preocupación expresada por el ministro de Finanzas griego, el tecnócrata Yannis Sturnaras, de que los nuevos recortes puedan poner en peligro la estabilidad del gobierno.