El Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra rindió hoy homenaje a Carlos Fuentes, fallecido el pasado 14 de mayo, en un acto en el que fueron recordados aspectos poco conocidos del escritor mexicano, como el de diplomático y el de experto en derecho.

"No vamos a hablar del Carlos Fuentes como intelectual público, sino que nos centraremos en tres facetas importantes de su persona", explicó al inicio del homenaje y de la mesa redonda el director del Instituto de Altos Estudios Internacionales, Philippe Burrin.

El debate pretendía centrarse en el Fuentes jurista y diplomático, sin olvidarse de su indeleble huella literaria.

El objetivo se cumplió a medias, porque fue el Fuentes escritor el que acaparó más tiempo en las intervenciones de los asistentes.

La profesora de literatura Florence Olivier, especialista en literatura latinoamericana, definió a Fuentes (Panamá, 11 de noviembre de 1928 - México DF, 15 de mayo de 2012) como "un excelente orador con una gran capacidad retórica" y recordó que en su obra siempre se mostró inseparable de México y de su identidad.

El embajador de México en Reino Unido, Eduardo Medina-Mora, desgranó el legado diplomático de Fuentes, en una intervención en la que destacó la "curiosidad insaciable por conocer el mundo" del mexicano, probablemente alimentada en su niñez por los cambios de residencia a los que obligaba el puesto de diplomático de su padre.

Cuando contaba 47 años, en 1975, fue nombrado embajador de México en Francia durante dos años en los que, según aseguró Medina-Mora, su inmersión en la vida diplomática "no le dejó tiempo ni para escribir una línea en su estancia en París".

Tras estudiar Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, Fuentes se graduó en Economía en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, donde también iniciaría su contacto con el derecho internacional.

"Ginebra fue un lugar de paso para Fuentes, no fue su segunda patria, como sí lo fue de Borges", que está enterrado en esta ciudad suiza, recordó Marcelo Kohen, profesor de derecho internacional en el Instituto de Altos Estudios Internacionales.

"Para Carlos Fuentes fue un sitio de paso, de paso de la adolescencia a la edad adulta, y donde se unió por primera vez al derecho internacional", explicó Kohen.

"Estaba unido al derecho internacional, pero su influencia era discreta, casi subliminal; de hecho, es conocido por su literatura, pese a su formación de jurista", concluyó.

Fuentes tuvo una intensa vida académica y profesional que compaginó con su pasión y entrega a la literatura.

Su brillante trayectoria al margen de los libros quedó de manifiesto con sus títulos de catedrático en las universidades de Harvard y Cambridge, así como con una larga lista de doctorados "honoris causa" en algunos de los centros de académicos de formación superior más importantes del mundo.