El expresidente de Ecuador Rodrigo Borja opinó que la juventud a nivel mundial, que es "la más informada en toda la historia", tiene una "terrible decepción" con la vida política en sus respectivos países, según dijo hoy a Efe con motivo de la presentación de su último libro.

"Recovecos de la historia", que lanzará esta semana, abre sus algo más de 500 páginas con recuerdos sobre sus inicios en la política ecuatoriana, cuando esta era "primitiva" y el diálogo terminaba muchas veces a "pedradas y garrotes".

"Creo que la juventud no sólo de Ecuador, sino del planeta entero, tiene una terrible decepción de la vida política de sus respectivos países", apuntó.

En su opinión, la juventud y en general la sociedad actual es "la más informada de toda la historia" gracias a la revolución tecnológica, lo que les da una mayor "percepción".

"La mejor información le ha quitado la fe a la juventud en las arenas políticas", dijo Borja al asegurar que lo que circula por internet "no puede ser controlado ni dirigido por persona o entidad alguna".

"Esa información nos trae una gran carga de negativismo y ese negativismo es el que ha producido la decepción de las nuevas generaciones en relación con las tareas de orden político", manifestó Borja, que hace una década, tras medio siglo de militancia política, decidió dedicarse a la escritura.

Esa decepción no significa que los jóvenes no vayan a involucrarse en la vida política, "pero no va a tener la disciplina partidista que tenía en el pasado", dijo.

"La consagración y la mística al partido político al que el joven pertenecía, eso no veo que va a producirse como antes", se lamentó Borja quien destacó, no obstante, lo que llamó como la "operación de los indignados" que se contagió en varios países el año pasado.

El movimiento de los indignados aglutinó inicialmente a jóvenes a los que se sumaron luego diversos manifestantes de todas las edades y fue una de las respuestas ciudadanas a diversas acciones u omisiones de diversos gobiernos, en países como España o Estados Unidos.

"No hay otra manera, hay que formar partidos si se quiere que la voz tenga importancia nacional", subrayó Borja, quien fuera líder de la Izquierda Democrática, el partido con el que gobernó Ecuador entre 1988 y 1992.

Borja acaba de terminar la cuarta edición de su "Enciclopedia de la Política", en cuyas casi 9.000 páginas ha trabajado 19 años, y prepara ya la edición digital, gracias al tiempo que le ha dado su retiro "irreversible e irrevocable" de la vida política de su país.

Además, ha decidido sacar a luz "partes escondidas de la historia" en su libro "Recovecos de la historia", aunque no sabe muy bien por qué lo publica ahora, según dijo.

El volumen, que presentará la editorial Eskeletra el próximo jueves, relata partes "divertidas" y otras "dramáticas" de su vida política y personal.

Sus lectores podrán enterarse en esos "recovecos" por qué Borja es abogado y no ingeniero mecánico, cómo organizaba manifestaciones políticas en las que muchas veces los golpes vencían a las palabras, cómo se inició en el mundo de las competiciones automovilísticas, en el boxeo y la primera vez que vio a Felipe González, presidente del gobierno español de 1982 a 1996.

Recordó, por ejemplo, que la víspera de una reunión internacional en Caracas en 1976 el exjefe del gobierno alemán Willy Brandt le invitó a tomar cerveza en una terraza.

"Estábamos conversando cuando pasaba por ahí un joven de 'blue jean' peludo y Willy Brandt lo llamó. Vino el joven y me dijo Willy Brandt en inglés, te voy a presentar a este joven que escribirá la historia de España en los próximos años: se llama Felipe González", recordó.

Se trata de una de las anécdotas de Borja, que en la historia ecuatoriana figura como uno de los representantes de la socialdemocracia y que desde este mes es también miembro de número de la Academia de la Lengua.