Los ministros de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird, y Reino Unido, William Hague, anunciaron hoy en Ottawa que los dos países compartirán misiones diplomáticas como medida para ahorrar dinero.

Baird dijo durante una rueda de prensa, tras la reunión que mantuvo con Hague en Ottawa, que el acuerdo permitirá que Canadá esté presente en áreas en las que no tiene en la actualidad diplomáticos.

Baird afirmó que "Canadá compartirá espacio, como lo hace con otros países de confianza, para lograr el máximo alcance con el mínimo costo para los contribuyentes. Lo haremos a la vez que mantenemos nuestra política exterior independiente".

El acuerdo fue firmado durante un viaje que Hague realizó hoy a Ottawa, la primera visita bilateral de un ministro de Asuntos Exteriores británico a Canadá desde 1966.

Durante la rueda de prensa, Baird aclaró que la medida no supondrá "la fusión de todas nuestras embajadas y consulados en el mundo" y calificó el acuerdo como "inteligente".

El ministro canadiense puso como ejemplos las situaciones en Birmania, donde un diplomático canadiense trabaja desde la oficinas de la embajada británica en el país asiático, mientras que Londres destinará uno de sus representantes en la embajada canadiense en Haití.

Pero el acuerdo, que fue filtrado por el Reino Unido durante el fin de semana a periódicos británicos, ha causado sorpresa en Canadá donde exdiplomáticos canadienses lo han calificado de "estúpido" y peligroso para el país norteamericano.

El periódico británico The Daily Mail señaló que el acuerdo con Canadá es parte de un plan británico para hacer frente "al surgimiento de la Unión Europea como un superpoder en asuntos exteriores" con el establecimiento del Servicio Europeo de Acción Exterior.

En Canadá, el exdiplomático canadiense Louis Delvoie señaló hoy a medios de comunicación locales que la medida es "estúpida" porque en países de África y el Caribe "lo mejor es no ser identificado con el Reino Unido, donde fueron un poder colonial".

"También puede ser una amenaza. En algunos países, el Reino Unido no es muy popular", añadió.

El año pasado, el primer ministro británico, David Cameron, dijo en el Parlamento británico que el Reino Unido y Canadá "son dos naciones, pero bajo una reina y unidas por un conjunto de valores".

Oficialmente, la jefa de Estado de Canadá es la reina de Inglaterra, aunque en la práctica la monarca delega sus funciones en el gobernador general de Canadá, que es elegido por el Gobierno canadiense.

Desde la llegada al poder en 2006 del Partido Conservador del primer ministro canadiense, Stephen Harper, su Gobierno ha tomado medidas para fortalecer la imagen de la monarquía británica en el país.

En 2011, el Ministerio de Defensa ordenó que la Fuerza Aérea y la Marina recuperaran el adjetivo "Real" que se había dejado de utilizar en 1968.

También el año pasado, Baird ordenó la retirada de dos cuadros de un renombrado pintor canadiense colocados en la entrada del Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá, y titulados "Oeste de Canadá" y "Este de Canadá", para hacer sitio a una fotografía de Isabel II.