El presidente saliente de México, Felipe Calderón, quien entregará el poder en diciembre próximo, abogó hoy en Washington por la continuidad de la lucha contra el crimen organizado y apoyó explorar "alternativas de mercado" para combatir el lucrativo negocio del narcotráfico.

Durante una presentación en el Consejo de Relaciones Exteriores ante académicos, empresarios y funcionarios estadounidenses, Calderón ofreció una férrea defensa de los logros de su sexenio en materia económica y de seguridad que, a su juicio, han transformado a México en una "nación más fuerte y mejor vecino" de EE.UU.

Calderón agradeció el apoyo de la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, contra el narcotráfico en el marco de la "responsabilidad compartida", pero reiteró su queja de que EE.UU. debe reducir la demanda de las drogas, porque "mientras este mercado continúe creciendo, el dinero seguirá fluyendo a los bolsillos de los criminales".

"La mejor manera de hacerlo sería reducir la demanda de las drogas ilícitas en EE.UU. pero, francamente, si eso no es posible, se deben considerar todas las soluciones alternativas para reducir las masivas ganancias de las organizaciones criminales, y eso incluye alternativas de mercado que impidan que el tráfico de drogas cause tanta violencia y muerte", observó Calderón.

En ese sentido, pidió que la cooperación bilateral continúe con los próximos Gobiernos de EE.UU. y México, al advertir de que "ninguna nación puede tener éxito sin el apoyo de sus socios estratégicos".

El mandatario mexicano consideró que su sucesor, el priista Enrique Peña Nieto, no debe dar marcha atrás y "dar mano libre" a las bandas del crimen organizado, porque la máxima prioridad del Gobierno es resguardar la seguridad y el imperio de la ley.

Calderón, que entregará las riendas del Gobierno el próximo 1 de diciembre, también reiteró su llamado para que EE.UU. prorrogue una ley federal para el control de la venta de rifles de asalto, que caducó en 2004.

Al presentar un antes y después de su sexenio, Calderón subrayó que México ha asistido a la "transformación" de su economía mediante los principios de "disciplina fiscal, libertad económica y un aumento de la competitividad".

Ahora, México representa casi el 13 % de las importaciones de EE.UU. de bienes manufacturados, cuando en 2005 estaba por debajo del 10 %, y "va camino de convertirse en una nación de clase media" con mayor acceso a vivienda propia, vehículo, bienes duraderos y servicios de salud, educación y entretenimiento.

Durante su sexenio, continuó, México pasó del noveno al cuarto lugar como exportador de automóviles más grande del mundo y, además, es ahora "el segundo importador de productos estadounidenses del mundo", más que toda América Latina y que China y Japón juntos.

"Esta profunda transformación de la economía mexicana tiene una importancia crítica para el éxito de la economía de Estados Unidos también" por lo que debe haber un impulso para que en Norteamérica haya "más integración, no menos", argumentó.

Asimismo, Calderón destacó el descenso en la emigración ilegal desde México y aplaudió la decisión del presidente Obama de suspender durante dos años, mediante la llamada "acción diferida", la deportación de estudiantes indocumentados que llegaron a EE.UU. cuando eran menores.

Calderón inició así una visita de trabajo de tres días por Washington y Nueva York, en lo que se supone que es su gira de despedida como jefe de Estado.

Esta tarde, Calderón asistirá al estreno mundial de la película "Vuelo de las Monarcas", en el Museo de Historia Natural de la Institución Smithsonian.

El martes, participará en la 67 Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, y en un debate sobre "gobernabilidad de la comunidad global" en el marco de los actos programados por la Iniciativa Global Clinton.

Calderón, que regresará a México el miércoles, se reunirá con representantes del sector bancario y financiero estadounidense, participará en la apertura de operaciones del NASDAQ, e impondrá la Orden del Águila Azteca, la más alta condecoración de México a extranjeros, a tres destacados líderes estadounidenses.