El presidente Barack Obama, inmerso en una férrea lucha por su reelección, aprovechará el escenario mundial de la ONU para abordar los recientes disturbios en Oriente Medio y "dejar en claro que EE.UU. jamás se retirará del mundo", dijo hoy a Efe un funcionario de su Administración.

La Asamblea General de Naciones Unidas que se realiza esta semana en Nueva York proveerá "una oportunidad" para que Obama hable del liderazgo de EE.UU. en el mundo, "de los recientes disturbios en el mundo musulmán, y del contexto más amplio de las transiciones democráticas en el mundo árabe", dijo a Efe Tommy Vietor, portavoz del Consejo Nacional de Seguridad (NSC, por su sigla en inglés).

La difusión de un vídeo, realizado en EE.UU. y considerado blasfemo por los musulmanes, ha generado protestas en el mundo musulmán, y contribuyó a la muerte de más de 40 personas, entre éstas el embajador estadounidense en Libia, Christopher Stevens, y otros tres funcionarios del consulado en Bengasi.

Las protestas contra Estados Unidos han alimentado dudas sobre el futuro rumbo de la transición democrática en Oriente Medio y el norte de África.

En su discurso la mañana del martes, Obama "dejará en claro que rechazamos los puntos de vista expresados en ese vídeo, y subrayará que la violencia nunca es aceptable, el mensaje del que se han hecho eco los líderes que ha contactado personalmente en lugares como Libia, Egipto y Yemen", señaló Vietor.

"También enviará un mensaje claro de que EE.UU. jamás se retirará del mundo, que llevará ante la Justicia a quienes perjudiquen a los estadounidenses, y defenderá férreamente nuestros valores democráticos en el exterior", subrayó el portavoz del NSC.

En los últimos días, tanto Obama como funcionarios de alto rango de su Administración han condenado la violencia y han pedido el fortalecimiento de la seguridad de sus instalaciones diplomáticas y su personal en la región.

Por otra parte, se prevé que Obama también haga énfasis en que Irán no cumple con sus obligaciones internacionales y "jamás se le debe permitir desarrollar un arma nuclear", según Vietor.

El Gobierno de Teherán niega que su programa nuclear tenga fines armamentísticos pero afronta presiones de Occidente para que disminuya el enriquecimiento de uranio de 20 % al 5 % a cambio de aliviar las sanciones internacionales.

A mes y medio de los comicios generales del próximo 6 de noviembre, los asuntos de política exterior han teñido la contienda entre Obama y su rival republicano, Mitt Romney, hasta ahora marcada por la lenta marcha de la economía y otros asuntos internos.

A raíz de las protestas contra el vídeo anti-islámico, Romney, por ejemplo, acusó al Gobierno de Obama de ser blando con los grupos que atacan los intereses de Estados Unidos.

A lo largo de la contienda, Romney ha criticado la política exterior de Obama, en particular su presunta falta de firmeza con Gobiernos adversarios a EE.UU, y ha prometido que, si gana, restablecerá el liderazgo mundial del país.

Obama, por su parte, ha reiterado en mítines electorales que su Gobierno está comprometido con la diplomacia pero también exige rendición de cuentas de sus aliados árabes.

Vietor insistió en que Obama, "como líder de la nación más poderosa del mundo", tendrá, como en otras ocasiones ante la ONU, "la oportunidad de establecer" su agenda, respaldado por la "credibilidad que le da el fortalecimiento de nuestras alianzas, el fin de la guerra en Irak, la devastación de Al Qaida, y recabar la acción (de la comunidad) internacional frente a desafíos como el resguardo de los materiales nucleares y frenar la propagación de armas nucleares".

Aunque Obama se estará dirigiendo al universo de naciones, lo hará también con la mira puesta en los votantes, según observadores.

"Su verdadera audiencia serán los votantes estadounidenses, porque a menos de 50 días de las elecciones, todo lo que el presidente dice se ve a través del prisma de cómo eso afecta lo que ocurrirá el 6 de noviembre", ha dicho James M. Lindsay, director de estudios políticos del Consejo de Relaciones Exteriores.

Shibley Telhami, experto en Oriente Medio y analista de la Institución Brookings, considera que la palestra de la ONU le dará a Obama la oportunidad de proyectar un mensaje equilibrado, de firmeza contra la violencia y de colaboración con sus aliados.

Obama, que reanudará sus actos electorales el miércoles, no prevé tener encuentros bilaterales con líderes mundiales en la ONU como en años anteriores.

Esa tarea recaerá en la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien prevé reunirse esta tarde con el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak; la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el presidente dominicano, Danilo Medina.