El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, afirmó hoy que su país no aceptará que se modifique el tratado de paz con Egipto, en medio de la creciente inseguridad en la frontera entre los dos estados.

"No existe la opción de que Israel acepte ningún tipo de cambio del anexo de los Acuerdos de Paz de Camp David, y Egipto no debe llevarse a engaño", dijo Lieberman en una entrevista con la radio pública israelí.

El presidente egipcio, Mohamed Mursi, y los Hermanos Musulmanes han llamado en numerosas ocasiones a que se efectúen cambios en dicho tratado a fin de permitir el despliegue de un mayor número de tropas egipcias en la Península del Sinaí para controlar a los grupos yihadistas activos en la zona.

Funcionarios israelíes citados por los medios han manifestado en privado su preocupación de que se aumente el equipamiento militar a las fuerzas egipcias en el Sinaí, territorio sujeto a restricciones en virtud del tratado de paz firmado por Egipto e Israel en 1979.

El jefe de la diplomacia israelí añadió que Israel no tiene problemas con las fuerzas egipcias desplegadas en la península, sino con los terroristas que operan allí.

Tras un atentado lanzado por grupos islamistas el pasado 5 de agosto, que se cobró las vidas de 16 fuerzas egipcias y en el que murieron los terroristas, El Cairo sugirió que debía incrementar su presencia militar en el Sinaí, a fin de luchar contra ese fenómeno.

Ese ataque fue el peor registrado en la zona desde que Egipto e Israel se enfrentaron en la guerra de 1973, y puso de manifiesto la inestabilidad en la porosa frontera, aprovechada por grupos radicales islamistas para atacar el territorio israelí.

El último ataque tuvo lugar el pasado viernes, en el que murió soldado israelí y otro resultó herido en un tiroteo contra milicianos que se aproximaron a una porción de la frontera en la que aún no se ha levantado la valla divisoria.

Tres de los atacantes murieron en los enfrentamientos con las tropas israelíes.