La Policía indonesia ha detenido a nueve supuestos terroristas con explosivos en la casa de uno de ellos a los que acusa de planear atentados contra comisarías, que se suman a la treintena de sospechosos arrestados en los últimos meses, informó hoy la prensa local.

El portavoz de la Policía Nacional, Boy Rafli Amar, indicó que uno de los sospechosos fue detenido el viernes y el resto el día siguiente en una operación en la que también se incautaron de una gran cantidad de materiales para fabricar bombas y libros sobre la "yihad" o guerra santa, informó el diario "The Jakarta Post".

Las detenciones fueron realizadas por la unidad especial de lucha contra el terrorismo, Densus 88, en la ciudad de Solo, también conocida como Surakarta, en la isla de Java, y ciudad natal del clérigo radical Abu Bakar Bashir, que cumple una pena de 15 años de cárcel por delitos relacionados con el terrorismo.

Los agentes encontraron hasta 11 explosivos en la vivienda de uno de los detenidos que, según Boy, tenían preparados para atacar el Parlamento y comisarías de Policía.

El pasado lunes, los agentes detuvieron a otros dos miembros de una célula terroristas, fruto de la investigación llevada a cabo a través del indonesio Muhamad Toriq, quien se entregó en comisaría el pasado día 8 en vez de detonar el cinturón-bomba que llevaba puesto.

Toriq era buscado por su presunta participación en pasados atentados y planeaba detonar su cinturón-bomba en alguno de los tres objetivos policiales que había escogido o en un centro budista, en este último caso en protesta por la marginación que sufre la minoría musulmana rohingya en Birmania (Myanmar).

Indonesia ha sido escenario de numerosos atentados desde el ocurrido en la isla de Bali el 12 de octubre de 2002 en el que murieron 202 personas, la mayoría turistas, y con el que se dio a conocer mundialmente la organización Yemaa Islamiya, considerada por los expertos el enlace de Al Qaeda en el Sudeste Asiático.