El ministro francés del Interior, Manuel Valls, reaccionó hoy a la petición de la ultraderecha francesa de prohibir el uso del velo islámico y la kipá judía en los lugares públicos y reivindicó el derecho de llevarla "con orgullo", al portarla él mismo ante representantes de la comunidad judía.

"Sí, los judíos de Francia, como lo hace hoy el ministro del Interior, pueden llevar su kipá con orgullo", dijo Valls en una ceremonia celebrada hoy en la Gran Sinagoga de la Victoria de París.

Las declaraciones de Valls se producen después de que la líder del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, pidió esta semana que se prohíba en la calle llevar el velo islámico y la kipá (solideo) judía.

Esa fue la entrada en el debate público de Le Pen a propósito de la polémica desatada por la publicación de varias caricaturas de Mahoma en el semanario satírico francés "Charlie Hebdo".

"El laicismo está hecho para apaciguar, para proteger, no para arrojarse los unos contra los otros ni para negar el hecho religioso", declaró Valls.

El titular francés de Interior, quien ya había calificado a Le Pen esta semana como "la primera de las integristas", añadió que "el discurso del odio y el rechazo" de la presidenta del FN se aleja mucho de "los valores de la República".

Francia "debe alimentarse de diversidad y de tolerancia" y "el laicismo es el marco para ello", manifestó Valls, quien destacó que "la República no reconoce ninguna religión y al mismo tiempo las acepta".

El presidente de Francia, Francois Hollande, por su parte, reaccionó esta semana a las declaraciones de Le Pen con un discurso menos acentuado que el de Valls al decir que "todo lo que desgarra, opone, divide, es desacertado" y subrayar que las reglas que se deben seguir "son las del laicismo".

Ayer, el ministro del Interior asistió a la beatificación de un sacerdote católico en la catedral de Troyes (noreste), mientras que el próximo jueves participará en la inauguración de la Gran Mezquita de Estrasburgo (noreste).