Un ataque suicida contra la iglesia católica de Bauchi, en el norte de Nigeria, donde se celebraba el servicio religioso dominical, mató hoy al menos a dos personas e hirió a 46.

El portavoz de la Policía de Bauchi, Hassan Auyo, informó a los periodistas de tres víctimas mortales, entre las cuales se encuentra el autor del ataque, y 46 heridos, que fueron trasladados por los servicios de emergencia a los hospitales de la zona.

El terrorista suicida falleció cuando hizo detonar su coche cargado de explosivos a la entrada de la iglesia católica de Saint John, a las 8.00 GMT, en un barrio de Bauchi, capital del Estado norteño del mismo nombre, informó la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Nigeria (NEMA).

Ningún grupo se ha responsabilizado aún de la explosión, aunque Bauchi y toda la región norte de Nigeria es escenario frecuente de ataques de la secta islamista Boko Haram, que ya ha atentado en numerosas ocasiones contra comunidades cristianas.

Boko Haram cuyo nombre significa en lenguas locales "la educación no islámica es pecado", lucha presuntamente por imponer la ley islámica en el país africano, de mayoría musulmana en el norte y preponderancia cristiana en el sur.

El suceso se produce tan solo dos días después de que la Fuerza de Acción Conjunta (JTF) del Ejercito de Nigeria anunciara la muerte de dos líderes de la secta radical en Maiduguri, bastión de la organización en el Estado norteño de Borno.

El pasado lunes, la JTF anunció que había acabado con un alto cargo de Boko Haram y había arrestado a otros dos líderes durante una operación en la ciudad de Kano, en el norte.

Desde 2009, cuando la Policía nigeriana acabó con el líder de Boko Haram, Mohammed Yusuf, los radicales han llevado a cabo una sangrienta campaña que ha acabado con unas 1.400 vidas, según los datos de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch.

Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.