Más de dos centenares de combatientes islamistas somalíes se rindieron hoy a las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) en la región de Media Shabelle, en el centro del país.

Un total de 218 milicianos, pertenecientes a un grupo afiliado a a la guerrilla islamista Al Shabab, rindieron sus armas a las fuerzas de la Unión Africana (UA) y el Gobierno de Somalia a las afueras de la localidad de Garsale, informó a los periodistas el comandante de la AMISOM en la Media Shabelle, Stephen Mugerwa.

"Los milicianos nos pidieron que les rescatásemos de otras facciones de Al Shabab. Ahora les llevaremos a Mogadiscio y les pondremos a disposición de Agencia Nacional Somalí y el Gobierno", aseguró el comandante.

El jefe de las tropas islamistas, Sheik Mohamed Ali, más conocido como "Shegow", afirmó que los milicianos están "muy contentos de unirse pacíficamente a las fuerzas del Gobierno y la AMISOM".

"Éramos parte de las milicias de Al Shabab en la Media Shabelle, pero rompimos con ellos porque no podemos acceder a lo que reclama la organización; por eso yo y mis soldados trabajaremos al lado del Gobierno", añadió el caudillo.

Las tropas aliadas de AMISOM, el Ejército somalí, las Fuerzas Armadas etíopes y milicias pro-gubernamentales iniciaron recientemente una ofensiva para capturar el bastión de Al Shabab, la ciudad portuaria sureña de Kismayo.

Al Shabab, franquicia de Al Qaeda en el Cuerno de África, controla importantes zonas del centro y sur de Somalia, donde pretende instaurar un Estado musulmán de corte wahabí.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno medianamente efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados.