La Central Obrera Boliviana (COB) ha convocado a una nueva huelga, esta vez de 72 horas, para apoyar la nacionalización total de una mina expropiada en junio a la empresa suiza Glencore, pero cuya veta más rica el Gobierno decidió entregar a cooperativas mineras privadas, informó hoy una fuente sindical.

La COB decidió anoche que la huelga se efectúe entre el miércoles y viernes próximos para respaldar la exigencia de los sindicatos mineros del Estado de nacionalizar completamente la mina Colquiri, dijo a Efe un dirigente de esa entidad, Octavio Urquizo.

"En este tiempo, el Gobierno debe dar una respuesta positiva al planteamiento que es la reversión total de Colquiri, sin cooperativistas", dijo Urquizo.

La máxima entidad sindical boliviana ya convocó en las dos últimas semanas a otros dos paros, de 24 y 48 horas, que fueron secundados parcialmente por mineros, maestros y trabajadores sanitarios, sin afectar al resto de actividades económicas.

Urquizo dijo que la huelga efectuada entre el jueves y viernes no tuvo el seguimiento esperado porque no hubo movilizaciones paralelas debido al "duelo" de los sindicatos por la muerte el martes de un minero que trabajaba para el Estado en Colquiri durante un ataque del grupo rival con cargas de dinamita a su sede sindical en La Paz.

La mina de estaño y zinc de Colquiri, situada 250 kilómetros al sur de La Paz, fue expropiada a Glencore en junio pasado por el Gobierno de Evo Morales, que decidió entregar la veta más rica del yacimiento a los mineros de las cooperativas privadas, lo que rechazan los trabajadores que dependen del Estado.

El Ejecutivo ha tratado, hasta ahora sin éxito, de reunir a ambos sectores para hallar una solución concertada al problema, que también ha provocado la dimisión del presidente de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdoba, lo que era una de las demandas de los mineros que trabajan para el Estado.

En su reemplazo, el ministro de Minería, Mario Virreira, a quien también rechazan los mineros, tomó juramento anoche a Edgar Pinto.

Entretanto, la Federación de Cooperativas Mineras ha ratificado que bloqueará carreteras para exigir al Gobierno que cumpla con el decreto para darle la veta más rica de Colquiri.

El presidente Morales defendió ayer el derecho de los cooperativistas, que son sus aliados políticos, a explotar la mina porque también son bolivianos y no extranjeros.

También anunció una norma para prohibir el uso de dinamitas en las manifestaciones, tras la muerte del minero el martes durante la marcha de los trabajadores de las cooperativas.

El conflicto ha paralizado la mina desde hace más de quince días, lo que ha provocado perdidas por tres millones de dólares.