El Senado de Estados Unidos aprobó hoy, a viva voz, a los embajadores estadounidenses en Irak y Pakistán, en unos momentos de grandes tensiones en Oriente Medio debido a protestas que germinaron a raíz de un vídeo considerado anti-islámico.

En el último día de sesiones de la Cámara Alta y antes de reanudar las labores en sus distritos electorales, los senadores aprobaron en el cargo a los diplomáticos Robert Beecroft y Richard Olson, nombrados por el presidente Barack Obama como embajadores de EE.UU. en Irak y Pakistán, respectivamente.

El pasado día 19, durante su audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU., Beecroft prometió que presionará a Irak para que no permita que Irán use su espacio aéreo para armar al Gobierno de Siria.

El Gobierno de Bagdad insiste en que los vuelos sólo trasladan ayuda humanitaria, pero Beecroft prometió que mantendrá la presión para que Irán no pueda enviar equipos militares al régimen sirio por considerar que eso va en detrimento de la seguridad en la región.

Asimismo, Beecroft afirmó que su máxima prioridad será la seguridad del personal diplomático y de los estadounidenses que viven en Irak, y también asegurarse de que "tenemos el personal y los recursos adecuados para llevar con éxito nuestra misión".

Beecroft, ex embajador de EE.UU. en Jordania, fue nombrado por Obama el pasado 10 de septiembre, después de que su anterior nombramiento, Brett McGurk, retirase su candidatura en junio pasado.

McGurk retiró su nombramiento tras la divulgación de un intercambio de correos electrónicos, algunos con contenido sexual, entre él y una periodista del Wall Street Journal con la que posteriormente se casó.

Por su parte, Olson, designado por Obama el pasado 18 de julio, aseguró, durante su audiencia de confirmación ante el Senado, que su máxima prioridad será presionar al Gobierno de Pakistán a luchar con mayor determinación contra la red integrista Haqqani.

Olson consideró que el apoyo estadounidense a Pakistán es indispensable para lograr la "derrota estratégica" de Al Qaeda y demás grupos extremistas en la región.

Su confirmación como embajador de EE.UU. en Islamabad se produce en unos momentos de grandes tensiones en la agenda bilateral, debido en parte a marchas multitudinarias en varias ciudades de Pakistán por la difusión de un vídeo contra el profeta Mahoma, realizado en este país y que los musulmanes consideran blasfemo.