El secretario de Defensa de Estados Unidos, León Panetta, culmina hoy en Nueva Zelanda, país con el que ha estrechado lazos militares, su gira en la región Asia-Pacífico, que también le ha llevado a Japón y China.

Panneta anunció ayer el levantamiento de la prohibición que impedía a los buques de la Armada neozelandesa atracar en los puertos militares estadounidenses vigente desde hace 25 años por la política antinuclear de Nueva Zelanda.

En su último día en el país insular, el secretario norteamericano almorzó con el primer ministro neozelandés, John Key, y condecoró a los militares del país oceánico por los servicios prestados en la guerra de Afganistán, informó Radio New Zeland.

Key anunció la intención de enviar en breve un buque de la Armada a Estados Unidos, aunque agregó que aún no tiene la seguridad de que se produzca antes de finales de año.

El primer ministro comentó que la prohibición era una reliquia del pasado y consideró que los estadounidenses "se dieron cuenta qué pasaba la última vez que hicimos maniobras conjuntas", en alusión a un ejercicio militar internacional realizado este año en las cosas de Hawai.

Antes de partir de regreso a su país, Panetta, cuya visita es la primera que realiza a Nueva Zelanda un secretario de Defensa de EEUU desde 1985, visitará un viñedo al sur de la ciudad de Auckland, según el canal de televisión TVNZ.

A mediados de la década de los ochenta, Nueva Zelanda se declaró zona desnuclearizada y prohibió la entrada de barcos sospechosos de transportar armas nucleares, lo que afectó a los navíos militares estadounidenses.

Como represalia, Washington prohibió el atraque de los navíos de la Armada neozelandesa en sus instalaciones militares en Estados Unidos y en el resto del mundo.

Aquella decisión también le costó a Nueva Zelanda su exclusión del tratado militar conocido por ANZUS, firmado con Australia y EEUU hacía más de 50 años y que especificaba que un ataque contra cualquiera de los firmantes sería interpretado como una agresión contra todos.

El ministro de Defensa neozelandés, Jonathan Coleman, indicó que el levantamiento de la prohibición demuestra que la relación entre los dos países vuelven a la situación previa a 1986.

Sin embargo, Coleman apuntó que su país no tiene planes de cambiar su política antinuclear.

"No ha habido ninguna conversación de ningún cambio de nuestra posición antinuclear", espetó el ministro.

La política de Nueva Zelanda contra la energía y las armas nucleares se remonta a la disputa con Francia por sus ensayos de bomba nuclear en el Pacífico, incluso tras la prohibición por parte de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en 1972.

Antes de Nueva Zelanda, el jefe del Pentágono también visitó Japón y China, donde la tensión entre ambos países por la soberanía de las islas Diaoyu, para los chinos, o Senkaku, para los nipones, marcó el tono de las conversaciones.