El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ratificó hoy la prohibición a sus ministros para que acudan a ciertos medios privados, según él negocios "indecentes", para ofrecer entrevistas.

"¿Por qué tenemos que dar información a estos negocios para que se llenen sus bolsillos?" de dinero, apuntó el jefe del Estado en su habitual informe de los sábados, que fue grabado el viernes en la ciudad amazónica de Chaco.

El mandatario ratificó esa decisión luego de conocer que un juez negó el viernes una petición formulada por una organización no gubernamental para que se revoque la prohibición.

El juez Raúl Reinoso argumentó que esa prohibición "no es una política pública", sino "una alocución que el Señor Presidente Constitucional de la República ha implementado en su Gobierno".

Por tanto, concluyó que "no existe vulneración de derechos constitucionales", según explicó en la sentencia sobre la solicitud presentada por la organización Fundamedios.

Para Correa, algunos medios de comunicación de su país y de América Latina "abusan de su poder mediático", por lo que remarcó: "No lo vamos a dar más negocio y más poder" a esas empresas.

Ratificó que ello no supone una violación a la libertad de información, pues dijo que sus ministros sí acudirán a "medios decentes", aunque insistió en que con los "indecentes" no irá "ni a la esquina".

Asimismo, calificó como una "cantinflada (tontería) jurídica" el recurso presentado por Fundamedios, con el que ha mantenido un intenso pulso verbal y al que acusa de defender intereses de grupos poderosos nacionales y extranjeros.

Insistió en que su Gobierno respeta los derechos de la información, pero remarcó que no tolerará la "libertad para la extorsión" que, según él, ejercen varios medios privados.