Pakistán amaneció hoy tranquilo después de que al menos 19 personas murieran y más de un centenar resultaran heridas en la jornada de protestas del viernes contra el vídeo que denigra la figura de Mahoma, informaron a Efe fuentes policiales.

A su vez, el diario paquistaní Dawn, que no precisó sus fuentes, situó en 23 el número de víctimas mortales, que se han registrado en la ciudad meridional de Karachi y en la localidad noroccidental de Peshawar.

En Karachi, donde se produjeron los mayores disturbios, 14 personas murieron (entre ellas dos agentes) y 80 personas resultaron heridas (16 pertenecientes al cuerpo policial), según declaró un miembro de la policía local, Iqbal Alí.

En Peshawar, donde se registraron los peores disturbios en años, fallecieron cinco manifestantes y 54 personas resultaron heridas (9 de ellas policías), manifestó desde la comisaría central de Policía de la ciudad el agente Said Khan.

Durante todo el viernes muchos comercios fueron asaltados por los violentos, que incendiaron algunas salas de cine en Peshawar y Karachi, y también arremetieron contra los vehículos policiales, quemando algunos.

Pakistán celebró ayer el recién instaurado "Día de amor a Mahoma", que ha servido de acicate a los organizadores de movilizaciones en todo el territorio paquistaní.

El primer ministro de Pakistán, Rajá Pervez Ashraf, expresó en una nota de prensa facilitada a los medios de comunicación su profunda preocupación ante la violencia registrada durante una jornada que había sido declarada de muestra de amor.

"Destruir la propiedad y hacer uso de la violencia niega el espíritu del islam y las enseñanzas del Profeta (Mahoma)", expresó el primer ministro en el comunicado.

La capital, Islamabad, se halló desde primera hora de la mañana prácticamente tomada por la policía, y la zona diplomática fue casi aislada después del intento de asalto del jueves que obligó a recurrir a tropas del Ejército para protegerla.

El servicio de telefonía móvil estuvo suspendido por las autoridades durante buena parte del día, aunque en la capital fue restaurado a media tarde.