El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, viajó hoy a Nueva York para su última participación ante la Asamblea General de Naciones Unidas como gobernante de su país, antes de los comicios de junio de 2013 y tras las polémicas generadas por sus anteriores comparecencias en la ONU.

"En esta última comparecencia del presidente Ahmadineyad en Naciones Unidas presentará un sumario de sus visitas y discursos anteriores", declaró a medios locales Mojtaba Hashemi Samareh, principal asesor del gobernante iraní.

Ahmadineyad, junto con una delegación compuesta por los ministros de Exteriores, Ali Akbar Salehi; Salud, Marzie Vahid Dastyerdi; Agricultura, Sadeq Jalilian, y Urbanismo, Ali Niczad, tiene previsto permanecer una semana en Nueva York para asistir a la Asamblea de la ONU y mantener diversas reuniones.

Como presidente de turno del Movimiento de Países No Alineados (MPNA), que reúne a 120 estados en vías de desarrollo, que suponen casi dos tercios de los socios de Naciones Unidas, Ahmadineyad también presentará las conclusiones de la cumbre que la organización celebró a finales de agosto en Teherán.

Entre otras cosas, la cumbre del MPNA propugnó la reforma de la ONU y la eliminación del veto de las grandes potencias en el Consejo de Seguridad, para que todos los países tengan la misma capacidad decisoria y poder defender los derechos de los estados débiles.

El MPNA respaldó en esa reunión la creación de un Estado palestino con fronteras seguras y capital en Jerusalén y condenó la actuación de Israel respecto a los palestinos, al tiempo que avalaba el uso pacífico de la energía nuclear, con referencia expresa a Irán.

Esta sesión de la Asamblea General de la ONU será la octava y última de Ahmadineyad, quien concluye el próximo año su segundo mandato desde que fue elegido presidente por primera vez, en 2005, y la Constitución iraní no permite un tercer periodo consecutivo.

La cuestión nuclear y la violación de los Derechos Humanos son las dos cuestiones que gran parte de la comunidad internacional reprocha a Irán, además de la insistencia del régimen teocrático musulmán chií de Teherán en la eliminación del Estado de Israel.

En su comparecencia ante la Asamblea de la ONU en septiembre de 2011, Ahmadineyad puso en duda el Holocausto judío y las circunstancias de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, lo que provocó la salida de la sala de las representaciones de diversos países occidentales.

Sus comentarios también le valieron una amonestación del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien le dijo que "Naciones Unidas debería ser respetada como foro para promover la tolerancia, el respeto mutuo y el entendimiento entre culturas" y calificó de "inaceptables" sus palabras.