El candidato republicano a la Vicepresidencia de Estados Unidos, Paul Ryan, fue abucheado al explicar hoy ante la mayor asociación de jubilados del país su plan para hacer viable el programa público de cobertura médica para las personas mayores.

Ryan fue interrumpido en varias ocasiones durante su intervención ante la convención de la mayor asociación de jubilados, la AARP, que se celebra en Nueva Orleans.

Ryan suscitó las primeras protestas al recordar que junto con el candidato presidencial republicano, Mitt Romney, defiende revocar y reemplazar la reforma sanitaria del actual mandatario del país y aspirante a la reelección, Barack Obama, a la que los republicanos se refieren despectivamente como "Obamacare".

"Las personas mayores están amenazadas por Obamacare, una ley que obliga a fuertes recortes en los beneficios reales, en tiempo real y a gente real", dijo al candidato a la Vicepresidencia antes de que se produjeran las protestas del público.

Ryan aseguró que la viabilidad del sistema de sanidad federal para los jubilados, conocido como Medicare, corre peligro con los planes de Obama, porque en su opinión prevén el desvío de 716.000 millones de dólares de ese programa para financiar la reforma sanitaria.

Los demócratas aseguran que esa cantidad no es un recorte de fondos sino un ahorro que provendrá de una mayor eficiencia en la gestión de Medicare.

El "número dos" de la fórmula presidencial republicana aseguró además que los más jóvenes cargarán con un aumento del gasto y de la deuda pública si se continúa con la reforma sanitaria de Obama.

Ryan explicó que los 716.000 millones de dólares que "se desvían" de Medicare van a parar a "garantizar servicios que ni siquiera" han pedido y pone en mano de burócratas no elegidos el futuro del programa sanitario.

"Les advierto con tiempo, este es un desafío muy serio", dijo el aspirante a la Vicepresidencia al presentar sus propias propuestas a los jubilados del país.

Según Ryan, Medicare está abocado a la bancarrota y se darán recortes que afectarán al "acceso de los beneficiarios a los cuidados".

El candidato dijo que el fin de su propio plan es que los jubilados puedan tener control de su propias decisiones en sanidad y agregó que el objetivo republicano es ampliar al resto del sistema la opción público-privada.

En lugar de un seguro médico público, las autoridades proporcionarían al jubilado una cantidad con la que financiar el seguro médico privado que elija, en todo o en parte, según la extensión de la cobertura.

Esta opción implicaría generalizar el recurso a aseguradoras privadas, de manera similar a como ocurre en la actualidad con el plan Medicare Advantage, al que opta el 27 % de los beneficiarios.

Según los republicanos, el Gobierno subsidiaría los planes privados de los beneficiarios por tramos, algo que para los demócratas es una manera de acabar con Medicare tal como se conoce.

"Eliges tu plan y Medicare lo subsidia dependiendo de quién eres (de los ingresos). Si eres pudiente no recibes mucho subsidio, si eres una persona de ingresos medios recibes el mismo subsidio que hoy y si eres pobre o estás enfermo tienes cobertura total", explicó hoy Ryan.