Cinco civiles, entre ellos dos niños, murieron y ocho resultaron heridos al estallar hoy una mina al paso del vehículo en el que circulaban por la conflictiva provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, informó una fuente oficial.

La explosión ocurrió en la zona de Trekh Nawar, en el distrito de Nawa, y la mayoría de las víctimas eran mujeres y niños, según detalló a la agencia local AIP un miembro de la oficina provincial de cooperación entre las fuerzas internacionales y afganas.

Las bombas camineras (en inglés, IED) y los ataques suicidas son los métodos más utilizados por los insurgentes talibanes en sus campañas contra las tropas internacionales y afganas en el país, pero en la práctica causan un elevado número de víctimas civiles.

El conflicto armado en Afganistán causó en los primeros seis meses de 2012 la muerte de 1.145 civiles y heridas a otros 1.954, un 15 % menos que en el mismo periodo de 2011, reveló en agosto la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA).

Los talibanes luchan para lograr la retirada de las tropas de la OTAN desplegadas en el país y la caída del gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, para reimplantar un régimen fundamentalista islámico, como el que fue derrocado en 2001 a raíz de la intervención de EEUU.