El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva se metió hoy en el bolsillo a miles de universitarios mexicanos, bromeando y pidiendo que participen más en la política de su país.

"Este es un momento especial para mí porque es el primer viaje internacional que realizo después de once meses tratando un cáncer que enfrenté y superé con la ayuda de Dios y el cariño de la población brasileña", señaló Lula en un foro convocado por la Fundación Telmex, del magnate Carlos Slim.

El también fundador del Partido de los Trabajadores brasileño, de 66 años, ofreció una amena y desenfadada conferencia magistral ante 10.000 becarios de la fundación en el Auditorio Nacional de la capital mexicana titulado "México Siglo XXI: capturando el futuro".

"Con muchísima alegría vuelvo a México, país, este, que tanto estimo y en el cual me siento totalmente en casa", dijo al comienzo de su intervención, que duró casi 90 minutos.

Señaló que el viaje a México es una circunstancia feliz porque fue precisamente en octubre de 2011, tras acudir a la Cumbre de Negocios celebrada en Querétaro, cuando ya en Brasil se le diagnosticó el cáncer.

Lula destacó que esta visita marca su "reintroducción en la vida política de América Latina" y en la política" de Brasil.

Vestido con corbata azul, blanca, verde y amarilla, los colores de la bandera brasileña, en la conferencia animó a los jóvenes a aprovechar el momento en el que están, e instó a los Gobiernos latinoamericanos a convertir la educación en "una prioridad estratégica" durante sus mandatos.

Locuaz de principio a fin, y vehemente en su discurso, Lula hizo caso omiso de los consejos que le han dado sus médicos para que no se exceda en los discursos y que cuide su voz.

A los jóvenes les lanzó guiños continuos, pidiéndoles que aprovechen esa "época de descubrimiento del mundo" y se fijen en otros como los que encabezaron la Primavera Árabe el pasado año en países como Túnez y Egipto.

En cuanto a la lucha contra la pobreza, recomendó a los gobernantes que traten de enfrentarla, que elaboren los presupuestos de sus países pensando y destinando fondos para los más desposeídos.

"El presidente de México, el de Brasil, el de Estados Unidos, no tienen que cuidar a los más ricos. ¡El doctor Carlos Slim no necesita al Gobierno para nada!. ¡Quien necesita al Gobierno son los pobres", dijo enfático Lula.

Sobre la relación de su país con México, apuntó que "no hay justificación alguna" para que las dos principales economías latinoamericanas sigan tan separadas, "y menos todavía para que haya cualquier tipo de rivalidad".

Por ello, se dijo partidario de buscar lazos más estrechos en política y en cultura y deseó que si hay rivalidad entre ambos países, "que sea solamente en el fútbol", pero con límites.

Finalmente, aprovechando la presencia entre el auditorio del exentrenador del Barcelona Josep Guardiola, también invitado por la Fundación Telmex, expresó estar preocupado porque Slim le vaya "a contratar para dirigir a la selección mexicana contra Brasil". "Eso tampoco lo voy a permitir", agregó.

El evento concluirá esta tarde con la participación del ex primer ministro británico Tony Blair.