La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos consideró hoy "malintencionadas y deliberadamente provocativas" las caricaturas de Mahoma en la revista francesa "Charlie Hebdo", al igual que la película "La inocencia de los musulmanes", que ridiculiza la figura del profeta.

"En el caso de 'Charlie Hebdo', conociendo lo que iba a pasar tras la difusión de la película, parece doblemente irresponsable publicar estas caricaturas", dijo el portavoz de la Oficina, Rupert Colville.

La difusión de "La inocencia de los musulmanes" ha suscitado la reacción violenta de grupos radicales musulmanes, que hasta la fecha ha supuesto la muerte de al menos 30 personas, en actos de "violencia injustificable", subrayó el portavoz de la ONU.

Colville indicó que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, "entiende que la gente quiera protestas con energía contra el filme y contra las caricaturas", pero agregó que "el ejercicio de este derecho se ha de ejercer pacíficamente".

"Urgimos a los líderes religiosos a restaurar la calma, algo que ya han hecho destacados líderes religiosos musulmanes", señaló el portavoz, que argumentó que "lo mejor que se puede hacer frente a este tipo de provocaciones abiertamente provocativas es ignorarlas".

Colville recordó que en el seno del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas existe desde hace tiempo un debate sobre la necesidad de conjugar el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas.

En marzo de 2011, el Consejo aprobó de manera unánime una resolución que establece una "hoja de ruta" para asegurar que "el ejercicio de derechos y libertades no socaven otros derechos y libertades".

"El núcleo del debate es la libertad de expresión, pero también sobre la incitación al odio", explicó Colville, quien insistió en que "el tipo de acontecimientos que hemos visto en la última semana no ayudan" a avanzar en este terreno.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo el miércoles que la libertad de expresión es un derecho que no debería servir "para provocar y humillar los valores y las creencias" de otros pueblos, en alusión al vídeo y las caricaturas de "Charlie Hebdo", que calificó de "vergonzosas y de mal gusto".