El presidente francés, François Hollande, recordó hoy a los más de 70.000 judíos que pasaron por el campo de internamiento nazi de Drancy, el más importante de Francia, durante la inauguración del nuevo Memorial de la Shoah en esa localidad a pocos kilómetros de París.

Hollande calificó de "crimen abominable" el internamiento en Drancy de entre 70.000 y 80.000 judíos, de los cuales 63.000 fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz.

El presidente francés señaló que hasta 1988 no se instaló el vagón que, en la explanada que queda en medio de los cinco inmuebles que formaban el campo de Drancy, ayuda a rememorar a las personas internadas allí entre 1941 y 1944, y recordó la responsabilidad de los gendarmes franceses en la gestión del centro.

Dirigido por las autoridades nazis, aunque gestionado por el Gobierno de Vichy, Drancy constituye un importante paradigma del colaboracionismo francés con el régimen nazi.

Hollande resaltó la importancia de que los niños franceses visiten el Memorial "para entender", y señaló que "deben tener los medios intelectuales y morales para formarse en la vida y ello pasa por la enseñanza de la historia".

"Tenemos que seguir luchando contra el oscurantismo y contra el odio", aseguró Hollande.

De hecho, este nuevo museo, que será complementario al ya existente en París, tendrá por objetivo "educar y servir de base para la reflexión sobre el antisemitismo y sobre cualquier tipo de discriminación", explicó a Efe en la presentación ante la prensa el director del Memorial, Jacques Fredj.

El edificio, diseñado por el arquitecto suizo de origen judío Roger Diener, ofrece a través de un inmenso ventanal una vista panorámica de la Cité de la Muette, el complejo de viviendas que fue convertido en campo de exclusión y posteriormente de deportación.

El museo cuenta con un centro documental, una sala de conferencias y una exposición permanente, todas enfocadas a las tecnologías multimedia con el fin de acercarse a los jóvenes.

Según el estudio de arquitectura encargado de diseñarlo, el Memorial "actuará como mediador" entre los que vivieron la experiencia y quienes no deberían olvidarla, y pretende "servir de base de reflexión sobre el antisemitismo y sobre cualquier otra forma de discriminación", dijo Fredj.