El presidente de Paraguay, Federico Franco, negó hoy manipular a los colonos "brasiguayos" para ejercer presión sobre el Gobierno de Brasil, como sostuvo un asesor de la presidenta Dilma Rousseff.

"No presionamos a nadie (...) al contrario, son los propios ciudadanos paraguayos de origen brasilero los que piden al Gobierno brasilero" que levante el aislamiento impuesto a Paraguay, dijo en alusión a declaraciones del asesor Marco Aurelio García recogidas hoy por la prensa asuncena.

El asesor aludía al reciente encuentro de Franco con representantes de la importante colonia de origen brasileño que habita en el este paraguayo, durante una visita a esa zona fronteriza con Brasil.

Franco, que reiteró en su rueda de prensa quincenal su "respeto" por las opiniones de García, destacó que Paraguay "tuvo muchos roces entre liberales y colorados, cerristas y olimpistas (en fútbol), para que ahora haya uno nuevo".

"Nosotros no (lo) vamos a permitir. Yo no creo en el origen; la presencia de los colonos brasileros en el este del país fue fundamental para el desarrollo del Paraguay", destacó.

"Nuestra relación va a ser siempre con el pueblo brasilero, lo que sus autoridades y algunos asesores puedan pensar, nosotros (lo) respetamos. Sin embargo, llevamos en cuenta que los ciudadanos paraguayos de origen brasilero hoy duermen felices (y) trabajan tranquilos", observó.

En la misma rueda de prensa, el canciller, José Félix Fernández Estigarribia, puntualizó que en Paraguay "no hay discriminación" y se considera "importante" la inversión brasileña.

"Es a la inversa de lo que sostiene Marco Aurelio García: son ellos como ciudadanos brasileños o hijos de ciudadanos brasileños los que reclaman al Gobierno de Brasil por las medidas tomadas con el Paraguay", aseveró.

Paraguay fue suspendido del Mercosur por decisión de sus tres socios, Brasil, Argentina y Uruguay, tras la destitución en juicio político del presidente Fernando Lugo, al que sucedió Franco, hace ahora tres meses.