El presunto asesinato de 16 personas en una remota aldea del departamento de Olancho, en el oriente de Honduras, que diversas fuentes dieron a conocer el jueves, resultó ser una falsa alarma, informaron hoy oficiales de la Policía.

El jefe de la Policía Preventiva, Alex Villanueva, dijo a periodistas que "uno de los familiares (de las supuestas víctimas) ha confirmado que sus hermanos y sobrinos están bien y que no ha existido ninguna masacre".

Agregó que la Policía Nacional investigará con qué propósito se dio la alarma de la presunta matanza de 16 personas en la aldea de Payabila, hasta donde hay que caminar varias horas para llegar por lo inhóspito de la zona.

Otro oficial de la Policía Nacional que viajó al sitio indicó a Radio Cadena Voces que autoridades locales y un maestro de la escuela de Payabila confirmaron que no ha habido "ninguna matanza" y que los niños que habían sido dados como muertos, a excepción de uno, que se excusó, han asistido a clases toda la semana.

Las personas señaladas como las supuestas víctimas, de las que además se indicó que habían sido quemadas tras ser asesinadas, son Anastacio Almendárez y Teodora Carrasco, cuatro de sus hijos, y varias nueras y nietos.

El padre de Teodora, Leónidas Carrasco, afirmó el jueves a periodistas que a través de una llamada telefónica le habían notificado de la masacre de sus familiares.

El hecho alarmó a familiares y amigos de Anastacio y Teodora, lo mismo que a la Policía Nacional, fiscales del Ministerio Público y periodistas, entre otros, que después de un largo y tortuoso viaje llegaron esta madrugada hasta Payabila donde confirmaron que la versión de la masacre es falsa, indicó Villanueva.

El director de la Policía Nacional, Juan Carlos Bonilla, también se trasladó el jueves a la zona para verificar lo ocurrido.

El ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, dijo hoy escuetamente a periodistas en Tegucigalpa que no hubo ninguna muerte en Payabila y que se investigará quiénes hicieron trascender la falsa alarma.